La lucha por la “ciudad madre” – 04

Empiezan a salir publicadas las primeras encuestas de intención de voto para las elecciones a gobernador de la Región Especial de la Capital, y todo parece indicar que el actual gobernador Fauzi Bowo (alias Foke) parte con una ligera ventaja respecto a sus contrincantes. Según los resultados de la encuesta realizada por la consultoría política The Cyrus Network, Foke y su compañero de candidatura, Nachrowi Ramli, gozarían del apoyo de un 42,4% de los electores. Los más inmediatos perseguidores del ticket Foke-Ramli son la pareja formada por el todavía alcalde de Solo, Joko Widodo, y su socio del Partai Gerindra, Ahok, los cuales obtendrían un 31,8% de los votos. El resto de las candidaturas no superaban el 10% de los votos.

El estatus especial de la región de la capital obliga a que el candidato ganador tenga que conseguir, como mínimo, el 51% de los votos para poder ser proclamado gobernador, con lo que es más que probable que la Pilkada de Yakarta vaya a una segunda vuelta en la que se enfrenten las dos parejas anteriormente mencionadas.

No parece que la popularidad de Foke vaya a ir en aumento, en todo caso lo contrario, –especialmente si sigue metiendo la pata, o mejor dicho, el dedo, en sus apariciones publicas, tal y como muestra la foto–. Los continuos problemas de circulación y las posibles inundaciones que se puedan producir a lo largo de este período de pre-campaña, sin duda afectarán a su imagen. Tampoco ayuda que la organización Indonesia Corruption Watch (ICW) critique abiertamente al actual gobierno de la ciudad por su falta de transparencia como consecuencia de la aprobación de un decreto gubernamental (1971/2011) en el que se presenta una lista con una serie de documentos clasificados como excepcionales y que por tanto, no pueden estar abiertos al público. Según ICW, este decreto vulnera la Ley sobre la Libertad de Información que entró en vigor en Indonesia en el año 2010.

Aparte: En Indonesia, con apenas 14 años de democracia sí tienen una ley de transparencia; luego se la tomarán como se la tomarán, pero la tienen. Spain is definitely different…

La peor parte en esta larga carrera hasta el 11 de julio de 2012 se la llevan las candidaturas independientes. Sus escasos recursos económicos, en comparación con los de aquellos candidatos que cuentan con el apoyo de los partidos, limitan su presencia en los medios, especialmente en la televisión, el principal medio de información en Indonesia, y dificultan su acceso a las clases más populares de la ciudad. El caso del economista Faisal Batubara es un claro ejemplo de esto que decimos. Éste goza de una muy buena reputación entre las clases medias educadas dada su condición de profesor en la Universidad de Indonesia, pero le falta todavía poder penetrar en el imaginario de las clases menos pudientes de Yakarta. En cualquier caso, todavía queda mucho tiempo y el ticket Faisal-Benjamin pueden dar la sorpresa y pasar a la segunda vuelta.

Por lo que al candidato del PKS se refiere, Hidayat Nur Wahid, no parece que esté capitalizando el apoyo del que goza el partido en el parlamento de la capital. Su nombramiento a ultimísima hora le está pasando factura y su presencia en esta pre-campaña todavía no se ha hecho notar demasiado. Algo similar parece estar pasándole al candidato del Golkar, el PPP y el PDS, Alex Noerdin, que, entre su implicación (presunta) en escándalos de corrupción en Sumatra del Sur y los conflictos internos de uno de sus socios de coalición, el PDS, todavía no se está dejando ver demasiado.

Aún es pronto y, como dice el tópico, en política puede pasar de todo. En cualquier caso, el próximo 11 de julio el Warung estará en Yakarta para observar de primera mano cómo se desarrolla la jornada electoral e informar sobre las sorpresas que se vayan produciendo.

Imagen: The Jakarta Post

Anuncios

Listas desbloqueadas, y ¿qué más?

En el año 2009, por primera vez en Indonesia, los ciudadanos tuvieron la posibilidad de emitir su voto de forma preferencial  y escoger a su candidato legislativo preferido. Lo que viene siendo, en términos politológicos, un voto preferencial con listas cerradas y desbloqueadas. Lo que para gran parte del 15-M español podría parecer un avance democrático de considerables dimensiones de cara a la rendición de cuentas de los políticos con la ciudadanía, en suelo indonesio no parece que los resultados hayan sido tan positivos como se esperaba, al menos en el ámbito nacional. Como ya comentamos en la entrada sobre la “informalidad en el presidencialismo indonesio”, los mecanismos de toma de decisiones del DPR indonesio no favorecen la transparencia y la posición de los legisladores respecto a los diversos temas que allí se debaten, sólo se conoce de puertas a dentro.

Asimismo, en el caso indonesio, del que ya hemos comentado la debilidad de las maquinarias partidistas, los costes de los candidatos para las campañas se han visto incrementados considerablemente ya que, no sólo tienen que competir contra los legisladores de otros partidos, sino también contra los otros candidatos de su propio partido. Esto, en un país donde la apropiación de los recursos del Estado está al orden del día (véase la entrada “España:KKN”), ha provocado que algunos de los candidatos vean la campaña como una inversión que tienen que recuperar una vez en el cargo. De hecho, en el ámbito local y provincial, algunos de los candidatos que, después de invertir grandes sumas de dinero, no habían conseguido un escaño, acabaron por suicidarse al no poder soportar el peso de sus deudas.

Esta línea de argumentación que relaciona las listas abiertas con mayor corrupción es la que han tomado aquellos indonesios que son contrarios a éstas. Así, el pasado sábado 14 de abril, el periódico indonesio Koran Tempo, publicaba unas declaraciones del Abdul Hakim, portavoz del grupo parlamentario del PKS en el DPR, en las que éste presentaba su posición contraria a las listas abiertas para las elecciones generales indonesias y en las que veíamos este tipo de argumentos. Sin embargo, el rechazo del PKS hacia las listas desbloqueadas no es fruto, simplemente, de su voluntad de liberar al pueblo indonesio del yugo de la corrupción, ni por asomo. El principal problema del PKS con las listas abiertas es su condición de partido de masas.

Para el PKS, un partido que basa su fuerza en el adoctrinamiento de sus miembros,  que estos tengan que competir entre ellos es casi una tragedia. Tal y como nos relataba personalmente un militante del PKS en Yogyakarta, “en la cultura del PKS no se concebía que sus candidatos tuvieran que enfrentarse entre sí”. El Partido de la Justicia y la Prosperidad apuesta por que sus militantes sigan homogéneamente el pensamiento y las decisiones emitidas por la cúpula del partido, en este caso la Majelis Syuro (la Asamblea Deliberativa); esto es lo que les hace “fuertes” frente la arbitrariedad y el populismo de los candidatos de los demás partidos indonesios. Pero, tal y como demuestran los resultados electorales de 2009, en los que el PKS obtuvo el 8% de los votos, así como también nos han reconocido algunos de los miembros del partido, esta fórmula no parece ser muy efectiva en el contexto indonesio.

El caso indonesio pone de manifiesto que las disfunciones de un sistema político, en este caso la corrupción, no se pueden arreglar con la mejora de uno solo de sus elementos. Al mismo tiempo, nos muestra que cada contexto es diferente, y lo que puede funcionar en un lugar, puede no hacerlo en otro. Como bien indican Laiz y Román (2003), un sistema político es un “conjunto identificable de elementos o variables, que interactúan entre sí y con el ambiente [y en el que] convergen el régimen, la comunidad política, la sociedad en su vertiente de actor político y la asignación de valores por una autoridad, logrando que éstos sean tomados como obligatorios el mayor tiempo posible”. El sistema electoral, es solo uno de esos elementos que operan en un sistema político, y que a su vez, en tanto que sistema, también está formado por múltiples componentes (número de representantes a elegir; circunscripciones, de las que importa el tamaño y el número; la barrera electoral; etc.).

Precisamente por esto, es importante que la ciudadanía no se quede en la superficie y que exija cambios de verdad sustanciales. En el caso indonesio, la introducción de las listas abiertas no parece haber mejorado la rendición de cuentas en ninguno de los tres niveles de gobierno. En los ámbitos local y provincial, la excesiva dependencia económica del centro y la gestión por parte de los ejecutivos –sin el control de los parlamentos regionales– de los recursos que de allí llegan, limitan mucho la importancia de los poderes legislativos y hacen que éstos pierdan relevancia para la ciudadanía que, consecuentemente, deja de escrutarlos. En el ámbito nacional, los mecanismos de funcionamiento del DPR dificultan que los ciudadanos puedan saber qué decisiones toman sus representantes en el parlamento. Asimismo, las listas desbloqueadas, por sí solas, tampoco han ayudado a reducir los casos de corrupción. Y es que para eso, es mucho más efectiva una reforma profunda del poder judicial.

Las listas desbloqueadas o abiertas, en teoría, mejoran la rendición de cuentas vertical, esto es entre los ciudadanos y sus gobernantes. Sin embargo, tal y como demuestra el caso indonesio, sin unos buenos mecanismos de accountability horizontal, esto es entre las diferentes instituciones del Estado y, sobre todo, entre los tres poderes, la primera queda bastante limitada.

Imagen: kanalpemilu.net

Algunas lecturas relacionadas:

Laiz, C. y Román, P. (2003): Política Comparada, Madrid, McGraw-Hill.

PKS: ese socio incómodo

En la entrada del martes pasado (“La primavera, la sangre altera”), anunciábamos que la coalición de gobierno podría sufrir algún que otro temblor debido a la postura opuesta del PKS respecto a la decisión de aumentar el precio del carburante hasta final de año. A las peticiones de la cúpula del Partido Demócrata (PD) para que el Partido de la Justicia y la Prosperidad (PKS) abandonara la coalición “de la Indonesia unida II”, se le han añadido las de otros dos partidos, el Partido del Mandato Nacional (PAN) y el Partido del Despertar Nacional (PKB). Por otro lado, tanto el Golkar como el Partido de la Unión y el Desarrollo (PPP), han preferido no opinar al respecto y abiertamente han declarado que no se quieren mezclar en este asunto. Según ellos, la decisión de qué hacer con el PKS concierne a SBY y lo que él decida irá a misa.

Esta actitud impertinente del PKS no es nada nuevo en esta legislatura. De hecho, a los pocos meses de formarse el nuevo gobierno, y como consecuencia del caso de corrupción conocido como “Bank Century”, un caso relacionado con el rescate de dicho banco y que afectaba al vicepresidente Boediono, a la Ministra de Finanzas Sri Mulyani y a todo el Partai Demokrat, el PKS azotó al Presidente para que destituyera a los dos miembros del gobierno afectados por el escándalo. Sri Mulyani “encontró” trabajo en el Banco Mundial y como consecuencia de ello, el asunto vio reducida su intensidad mediática, pero sentó un precedente respecto a la actitud del PKS en el seno de la coalición.

La actual coalición de gobierno representa un 75,5% de los escaños, de los cuales solo un 10,2% corresponden al PKS. Si Indonesia tuviera un sistema político donde el Parlamento Nacional gozara de un gran peso a la hora de gobernar, una coalición con más del 60% de los escaños no tendría problemas para hacerlo. Pero es que, al tratarse de un presidencialismo, que además cuenta con unos mecanismos informales que ya conocemos, para el Presidente Yudhoyono, que el PKS esté fuera del grupo de partidos gobernantes no tendría por qué ser nada problemático, al menos desde un punto de vista aritmético. Así pues, ¿por qué SBY mantiene todavía al partido islamista en la coalición de gobierno?

La presencia de tres ministros del PKS en el actual gobierno fue la forma de premiar al partido por su buena actuación a lo largo de la primera legislatura y por su apoyo en todas las presidenciales, tanto las de 2004 como las de 2009. Y es que, en cierta medida, en sus períodos de auge tanto SBY como el PKS han ido cogidos de la mano. A día de hoy, a expensas de lo que suceda en la reunión de los partidos miembros de la coalición de esta noche, parece que el Presidente,  sabiendo que no puede volver a presentarse y que su partido va a sufrir (o está sufriendo ya) una gran crisis de liderazgo, ha hecho buena la máxima corleoniana que dice: “mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos”. Para SBY, es mejor un PKS que tenga que responder de sus acciones como miembro de gobierno, que un PKS en la oposición sacando a sus devotos militantes a la calle.

El Partido de la Justicia y la Prosperidad, por su parte, ha aprovechado los asuntos con mayor impacto mediático para dejar claras algunas de sus posturas y contentar a su electorado, el cual le pide ser pío, duro con la corrupción y cercano a los más desamparados (Ley anti-pornografía, “Bank Century” y la cuestión del aumento del precio del carburante). Asimismo, el PKS empieza a oler la sangre, y se ha dado cuenta de la caída en picado de la popularidad de SBY, y consecuentemente, del Partai Demokrat, y está preparando el terreno para las próximas generales que se celebrarán dentro de dos años. De hecho, a raíz del conflicto surgido por el asunto del precio de la gasolina y frente a las peticiones de los distintos partidos para que abandone la coalición de gobierno, el PKS ha respondido que está preparado para estar fuera del gobierno.

Veremos qué es lo que sucede, pero en cualquier caso, lo que este asunto pone de manifiesto es la situación de debilidad de SBY. Una debilidad que no hace peligrar su mandato hasta el año 2014, pero que sí limita su capacidad de acción. La cuestión de la sucesión parece estar condicionando esta segunda mitad de legislatura y tanto él como el PD harían bien en solucionarla lo antes posible para dar un golpe de efecto y poder controlar así, no solo las actitudes chulescas del socio incómodo, sino también un posible auge del PDI-P. Y si no lo creen así, que le pregunten al PSOE por las consecuencias electorales de no calcular los tiempos (o calcularlos mal) en la renovación del liderazgo…

Imagen: Tempo.co

La primavera, la sangre altera

Esta semana, que se prevé agitada en España como consecuencia de la Huelga General promovida por los sindicatos mayoritarios en contra de la nueva reforma laboral presentada por el nuevo gobierno de Mariano Rajoy (una huelga que desde el Warung secundamos), también está siendo algo “movidita” en Indonesia como consecuencia del aumento del precio de la gasolina anunciado por el gobierno de SBY para el próximo 1 de abril.

Como ya habíamos dicho en alguna de las entradas anteriores, a principios de Marzo, el ejecutivo indonesio anunciaba que para poder cuadrar los presupuestos de este año 2012, era necesario un aumento del precio de la gasolina (BBM, Bahan Bakar Minyak). Aunque, en realidad, no estamos hablando de un incremento del precio por la vía del aumento de los impuestos sobre la gasolina, al estilo, por ejemplo, del “cèntim sanitari” en Catalunya, no. En Indonesia, la gasolina es un bien subvencionado, y la opción que se baraja es la de reducir esa subvención del Estado.

Hasta ahora, según nos cuentan en este dossier (10 Jawaban Kenaikan Harga BBM) del Ministerio de Energía y Recursos Minerales (Menteri Energi dan Sumber Daya Mineral) editado para explicar la subida a los ciudadanos, el Estado indonesio se ha venido haciendo cargo de prácticamente el 50% del precio del litro de gasolina, concretamente de la Premium, la más consumida en el país (ver páginas 6-7 del dossier). A partir del 1 de abril, este tipo de gasolina pasará a costar 1.500 rupias más (0,1224 Euros), 6.000 rupias (0,4894 Euros) el litro.

Esta decisión ha generado una serie de controversias entre los partidos políticos dentro y fuera de la coalición gobernante, así como la movilización ciudadana a la que hacíamos referencia más arriba y que está teniendo su punto álgido hoy mismo con unas manifestaciones en el centro de Yakarta promovidas por el principal partido de la oposición, el PDI-P de Megawati Sukarnoputri, y apoyadas por un buen número de organizaciones juveniles y estudiantiles.

Los principales problemas en el seno de la coalición gobernante, que recordemos está formada por seis partidos (PD, Golkar, PKS, PPP, PAN y PKB), surgen a raíz de la postura del PKS, el único de los seis que está en contra de la medida y que así se lo ha hecho saber al Presidente mediante una carta. De momento, no se sabe qué consecuencias tendrá este posicionamiento para el partido islamista, pero desde el Partai Demokrat del Presidente SBY, se les está instando a abandonar la coalición.

Por otro lado, desde el gobierno se ha criticado la politización que el PDI-P está haciendo de esta decisión, y algunos representantes del PD han recordado que también Megawati Sukarnoputri subió el precio de la gasolina cuando era presidenta. Pero, sea como fuere, parece que el partido del toro (atributo del PDI-P) está retomando la calle, lugar donde desde siempre se ha movido con mucha comodidad. Desde el Warung nos da la sensación que el PDI-P, desde el inicio de la legislatura, ha cambiado su forma de hacer oposición y que su lideresa ha decidido aparcar sus rencillas personales con SBY para favorecer una oposición más de partido. Todavía queda mucho tiempo para las próximas elecciones, y ya se sabe que en política puede pasar de todo, pero tal vez no sea descabellado pensar que en las próximas elecciones presidenciales ibu Mega no sea la candidata del PDI-P a la presidencia.

En cualquier caso, visto lo que está ocurriendo hoy en el país, los intentos del gobierno de desviar la atención hacia otros asuntos que no despierten tanta conflictividad callejera no han resultado fructíferos. Así, SBY, igual que su homólogo español Mariano Rajoy, tendrá un inicio de primavera algo calentito. Quién sabe, tal vez estén hablando de ello en la Cumbre de Seguridad Nuclear de Seúl…

Imagen: Tempo

Para ver imágenes de las protestas, pueden hacer clic aquí.

La lucha por la “ciudad madre” – 02 bis

Ayer fue uno de esos pocos días en los que Indonesia aparecía en las cabeceras de los informativos españoles, como casi siempre, por culpa de algún tipo de desgracia, ya sea un desastre natural, un atentado terrorista o porque a un grupo de Punks de Aceh les han rapado la cabeza…Afortunadamente, la explosión frente a la Embajada indonesia en Paris no causo víctimas mortales ni heridos de ningún tipo. Un montón de cristales rotos y mucho jaleo dada la situación en Toulouse.

En los medios indonesios aparece que los responsables de la explosión fueron tres hombres del llamado Frente Islámico de Francia, una célula de la red Ansar Al Islam marroquí. Este mismo grupo fue considerado el responsable de la explosión sucedida en la misma embajada ocho años atrás, en Octubre de 2004. Hasta el momento no hay más información al respecto, y nada parece indicar que la explosión tenga algo que ver con el abatimiento a tiros por parte de las fuerzas especiales indonesias de cinco “sospechosos de terrorismo” que tuvo lugar en Bali el pasado Lunes. Otra acción que todavía no ha quedado aclarada del todo…

Pero, bueno, sigamos con las Pilkada en la capital del país, porque todavía nos quedan tres parejas de candidatos por presentar:

Hendardji Supandji – Ahmad Riza Patria

Esta es la segunda pareja de independientes, y a la que se le augura un peor resultado. De hecho, la Comisión Electoral de Yakarta (KPUD), ha dicho que un buen número de los avales presentados por esta precandidatura no son válidos y que tienen de plazo hasta el 9 de abril para aportar los avales que le faltan para poder oficializar la candidatura. Algo que también sucede con la otra pareja de independientes.

Hendardji Supandji es un militar retirado que en su tiempo llegó a ser el Comandante de la Policía Militar indonesia. En la actualidad, es el presidente de la Federación de Karate de Indonesia y director del distrito de negocios “Komplek Kemayoran” en la capital. Su compañero en la carrera electoral será Ahmad Riza Patria, un joven hombre de negocios muy activo, hasta hace bien poco, en las organizaciones juveniles.

Alex Noerdin – Nono Sampono

Este es, probablemente, el ticket que ha suscitado una mayor polémica. Primero, porque el candidato a gobernador, el señor Alex Noerdin, es actualmente el gobernador de la provincia de Sumatra del Sur, algo que, como hemos visto en el caso de Joko Widodo (el alcalde de Solo), parece una nueva dinámica en estas elecciones. Segundo, porque éste, también se ha visto salpicado por el caso de corrupción de los “SEA Games” del que ya hemos hablado con anterioridad. Y tercero, porque la coalición de partidos que lo apoya, no parece gozar de mucha estabilidad.

A este respecto, decir que los principales partidos que apoyan a esta pareja son el Golkar, el PPP, y en un principio también el PDS, el mayor partido cristiano en Indonesia. Más allá de que resulte algo de lo más extraño que uno de los partidos más islamistas de Indonesia, el PPP (ver “Contando partidos en Indonesia”), vaya de la mano del PDS, el principal problema de esta coalición es que el PDS, debido a una fractura interna, está dando su apoyo a dos candidaturas, a ésta y a la del actual gobernador Fauzi Bowo. La KPUD tiene una patata caliente con este tema porque si decide que la dirección oficial del PDS es la que apoya a Foke, Alex Noerdin y Nono Sampono pueden perder su candidatura porque el Golkar y el PPP solo suman 14 escaños en el parlamento regional, 1 menos de los 15 necesarios para poder presentar una candidatura. Asimismo, a esta coalición la apoyan otros 23 partidos sin representación, pero ni con el apoyo de estos, la pareja obtendría el respaldo necesario para poder oficializar su candidatura.

Por si con esto no fuera suficiente, otro punto de controversia ligado a esta pareja es la cercanía del candidato a vicegobernador, el ex militar Nono Sampono, a partidos como el PDI-P y el PAN.

Hidayat Nur Wahid – Didik J. Rachbini

La última de las precandidaturas es la que presenta el PKS por su cuenta sin el apoyo de ningún otro partido. El que fuera portavoz de la Asamblea Popular Consultiva de Indonesia, la Majelis Permusyawaratan Rakyat, en el período 2004-2009, y Secretario General del PKS entre los años 2000 y 2004, presenta una candidatura político-técnica formando pareja con el economista Didik Rachbini.

Lo curioso de esta pareja de candidatos es que el señor Rachbini es militante del PAN, uno de los partidos que apoyan la candidatura del actual gobernador Foke.

Todavía no sabemos si Didik Rachbini ha renunciado a su militancia, ni si el PDS podrá apoyar a Alex Noerdin, ni tampoco si éste y Joko Widodo tendrán que dimitir de sus actuales cargos… Lo que sí podemos decir después de lo expuesto hasta ahora, es que las elecciones para los ejecutivos locales y regionales en Indonesia son procesos bastante complejos que ponen de manifiesto algunos de los principales rasgos que caracterizan el sistema político indonesio: la personalización de la política, la débil institucionalización de los partidos políticos y la informalidad en los procesos.

Imágenes: The Jakarta Post

Pornografía para desviar la atención

En el Warung, siempre nos han resultado interesantes las artimañas utilizadas por los gobiernos democráticos para desviar la atención de los ciudadanos de los asuntos más peliagudos y de las decisiones más antipopulares. Nos referimos, evidentemente, a las de los gobiernos democráticos, porque en los autoritarios éstas no hacen mucha falta y los trucos no requieren de mucha inventiva, con inaugurar pantanos o parques temáticos ya es suficiente.

En Indonesia, un Estado aconfesional pero en el que el Islam, en tanto que religión mayoritaria, tiene un peso importantísimo, los temas relacionados con la moral religiosa constituyen una fuente, casi inagotable, de asuntos susceptibles de ser utilizados para desviar la atención de la ciudadanía. Sobre todo, de aquellas cuestiones que puedan tener un impacto negativo para el gobierno, como son las relacionadas con la corrupción o con decisiones impopulares de carácter económico.

En los periódicos indonesios de ayer (Martes, 13 de marzo de 2012), podía leerse que el Presidente Yudhoyono había establecido una “Unidad de Acción para la prevención y la gestión de la pornografía”. Se trata de una unidad interministerial, formada por un buen número de ministros del “Gabinete de la Indonesia Unida” del Presidente SBY, así como por el Director General de la Policía, el Fiscal General, el Director de la Comisión de Radiodifusión de Indonesia y el Director de la Institución para la Censura de las Películas. Según el responsable de esta Unidad, el Ministro Coordinador del Bienestar Popular, Agung Laksono, del Golkar, la creación de ésta era el paso que faltaba para el completo desarrollo e implementación de la Ley “Orgánica” nº 44 del año 2008 sobre la Pornografía.

La tramitación de esta ley fue una de las concesiones del Presidente al Partai Keadilan Sejahtera (Partido de la Justicia y la Prosperidad), el PKS, el partido islamista moderado que le había apoyado en la campaña para su elección en 2004 y que, como consecuencia de ello, paso a ocupar diversos cargos ministeriales en el primer gobierno SBY. El proceso legislativo desató una gran polémica alrededor de lo qué era y lo qué no era pornografía, y sobre todo, por la carga de moral islámica en la ley, algo que podía representar una amenaza para la convivencia en algunas de las regiones del país donde ésta no es la religión mayoritaria. Tal fue la polémica, que el propio PKS, el gran defensor de a ley en el Parlamento, mantuvo la carta anti-pornografía algo escondida durante la campaña para las elecciones legislativas de 2009, unas elecciones en las que este partido pretendía convertirse en uno de los tres grandes del país junto al Golkar y el PDI-P (Partido de la Democracia Indonesia –La Lucha).

La estrategia no funcionó y el PKS apenas aumento su porcentaje de voto, pero de eso ya hablaremos otro día. Lo que hoy nos interesa es la prisa repentina que le ha entrado al gobierno para formar la mencionada unidad de acción contra la pornografía, cuando hasta ahora ésta no se había necesitado a pesar de que desde su aprobación, en noviembre de 2008, la ley ha sido muy difícil de implementar.

Como ya decíamos en “Indonesia y la política Pop”, el Partai Demokrat del Presidente SBY, o más concretamente su actual Secretario General, Anas Urbaningrun, ha sido salpicado por algunos casos de corrupción y tal vez fuera conveniente revivir la polémica de la ley anti-pornografía para que los periódicos tuvieran otro tema con tirón con el que llenar sus portadas. Sin embargo, la corrupción en el PD es un tema que no afecta negativamente a los demás partidos de gobierno, más bien lo contrario, así que la cuestión de la que se quiere desviar la atención tiene que ser otra, una decisión gubernamental que acarree consecuencias negativas para todos los partidos de la coalición dominante.

Todo hace indicar que dicha cuestión tiene que ver con la decisión tomada por el gobierno hace un par de semanas en la que anunciaba que, de cara a reducir el déficit en los presupuestos de 2012,  el próximo 1 de abril habría un aumento del precio de la gasolina. Un anuncio que ha provocado varias manifestaciones en las principales capitales del país y ha despertado la ira de los sectores más populares de la sociedad indonesia. Hoy mismo, sin ir más lejos, seis estudiantes han entrado en el edificio del Parlamento Nacional y han descolgado una foto del presidente de una de las paredes del edificio en señal de protesta.

El PDI-P, el principal partido de la oposición y prácticamente el único ya que seis de los nueve partidos con representación en el parlamento forman parte del gabinete de gobierno, ha comentado que el decreto presidencial para la creación de la mencionada unidad de acción solo busca generar polémica y que, a día de hoy, en el país hay otras prioridades en las que centrarse.

Veremos si la carta de la pornografía cumple con su objetivo y el gobierno indonesio puede tener una primavera tranquila.

Imagen: Tempo.co.id