PKS: ese socio incómodo

En la entrada del martes pasado (“La primavera, la sangre altera”), anunciábamos que la coalición de gobierno podría sufrir algún que otro temblor debido a la postura opuesta del PKS respecto a la decisión de aumentar el precio del carburante hasta final de año. A las peticiones de la cúpula del Partido Demócrata (PD) para que el Partido de la Justicia y la Prosperidad (PKS) abandonara la coalición “de la Indonesia unida II”, se le han añadido las de otros dos partidos, el Partido del Mandato Nacional (PAN) y el Partido del Despertar Nacional (PKB). Por otro lado, tanto el Golkar como el Partido de la Unión y el Desarrollo (PPP), han preferido no opinar al respecto y abiertamente han declarado que no se quieren mezclar en este asunto. Según ellos, la decisión de qué hacer con el PKS concierne a SBY y lo que él decida irá a misa.

Esta actitud impertinente del PKS no es nada nuevo en esta legislatura. De hecho, a los pocos meses de formarse el nuevo gobierno, y como consecuencia del caso de corrupción conocido como “Bank Century”, un caso relacionado con el rescate de dicho banco y que afectaba al vicepresidente Boediono, a la Ministra de Finanzas Sri Mulyani y a todo el Partai Demokrat, el PKS azotó al Presidente para que destituyera a los dos miembros del gobierno afectados por el escándalo. Sri Mulyani “encontró” trabajo en el Banco Mundial y como consecuencia de ello, el asunto vio reducida su intensidad mediática, pero sentó un precedente respecto a la actitud del PKS en el seno de la coalición.

La actual coalición de gobierno representa un 75,5% de los escaños, de los cuales solo un 10,2% corresponden al PKS. Si Indonesia tuviera un sistema político donde el Parlamento Nacional gozara de un gran peso a la hora de gobernar, una coalición con más del 60% de los escaños no tendría problemas para hacerlo. Pero es que, al tratarse de un presidencialismo, que además cuenta con unos mecanismos informales que ya conocemos, para el Presidente Yudhoyono, que el PKS esté fuera del grupo de partidos gobernantes no tendría por qué ser nada problemático, al menos desde un punto de vista aritmético. Así pues, ¿por qué SBY mantiene todavía al partido islamista en la coalición de gobierno?

La presencia de tres ministros del PKS en el actual gobierno fue la forma de premiar al partido por su buena actuación a lo largo de la primera legislatura y por su apoyo en todas las presidenciales, tanto las de 2004 como las de 2009. Y es que, en cierta medida, en sus períodos de auge tanto SBY como el PKS han ido cogidos de la mano. A día de hoy, a expensas de lo que suceda en la reunión de los partidos miembros de la coalición de esta noche, parece que el Presidente,  sabiendo que no puede volver a presentarse y que su partido va a sufrir (o está sufriendo ya) una gran crisis de liderazgo, ha hecho buena la máxima corleoniana que dice: “mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos”. Para SBY, es mejor un PKS que tenga que responder de sus acciones como miembro de gobierno, que un PKS en la oposición sacando a sus devotos militantes a la calle.

El Partido de la Justicia y la Prosperidad, por su parte, ha aprovechado los asuntos con mayor impacto mediático para dejar claras algunas de sus posturas y contentar a su electorado, el cual le pide ser pío, duro con la corrupción y cercano a los más desamparados (Ley anti-pornografía, “Bank Century” y la cuestión del aumento del precio del carburante). Asimismo, el PKS empieza a oler la sangre, y se ha dado cuenta de la caída en picado de la popularidad de SBY, y consecuentemente, del Partai Demokrat, y está preparando el terreno para las próximas generales que se celebrarán dentro de dos años. De hecho, a raíz del conflicto surgido por el asunto del precio de la gasolina y frente a las peticiones de los distintos partidos para que abandone la coalición de gobierno, el PKS ha respondido que está preparado para estar fuera del gobierno.

Veremos qué es lo que sucede, pero en cualquier caso, lo que este asunto pone de manifiesto es la situación de debilidad de SBY. Una debilidad que no hace peligrar su mandato hasta el año 2014, pero que sí limita su capacidad de acción. La cuestión de la sucesión parece estar condicionando esta segunda mitad de legislatura y tanto él como el PD harían bien en solucionarla lo antes posible para dar un golpe de efecto y poder controlar así, no solo las actitudes chulescas del socio incómodo, sino también un posible auge del PDI-P. Y si no lo creen así, que le pregunten al PSOE por las consecuencias electorales de no calcular los tiempos (o calcularlos mal) en la renovación del liderazgo…

Imagen: Tempo.co

Anuncios

Indonesia y la política Pop

Después de unos días con entradas bastante serias, hoy hemos optado por un tema un poco más ligero, más de domingo. Revisando otros blogs para inspirarme, vi que los del Cercle Gerrymandering contaban con una sección de música y política y me vino a la memoria la brillante actuación musical del actual Presidente de la República de Indonesia, el señor Susilo Bambang Yudhoyono (SBY, leer esbeyé, para la mayoría), que presencié in situ en Yogyakarta durante la campaña para las legislativas de abril de 2009. Y de la que aquí reproducimos una pequeña muestra (SBY es el que canta a partir del segundo 32).

 

¡Brutal! No piensen que SBY solo canta durante la campaña electoral para captar votos con su maravillosa voz, no. Desde que es presidente (ganó las primeras elecciones presidenciales directas celebradas en el país en el año 2004), el señor Yudhoyono ha publicado ya cuatro LPs. Algunos de sus opositores han criticado la vocación artística del Presidente porque dicen que utiliza el lanzamiento de sus discos para desviar la atención de los problemas que afectan al país y para ganar popularidad cuando los índices indican que está perdiendo la confianza de sus electores. Posiblemente las críticas provengan de aquellos que envidian su voz pero, es más que probable que lo critiquen porque antes de ser Presidente de la República, no había publicado ningún disco…

Si estos críticos tienen razón, no es descartable que antes del 2014 (año en que termina su segundo mandato) el señor Yudhoyono publique otro disco, especialmente si consideramos los episodios de corrupción que se han dado en el seno de su partido, el Partai Demokrat (PD, Partido Demócrata). Un partido paradigma de las organizaciones personalistas, que antes de las próximas elecciones tiene que superar el drama de la sucesión de SBY, el cual ya habrá agotado los dos mandatos que establece la constitución indonesia.

El último escándalo de corrupción en el PD parece salpicar al Secretario General del partido, el señor Anas Urbaningrum, que después de ser escogido en el último congreso del partido celebrado en 2010, se postula(ba) como el encargado de llevar a cabo la transición post-SBY. El nombre de Anas se ha relacionado con el de una de las imputadas en el caso de corrupción surgida a raíz de la construcción de unas residencias para atletas en motivo de los Juegos del Sureste Asiático (SEA Games). Esta imputada es la ahora ya ex vicesecretaria general del partido, Angie Sondakh, ex Miss Indonesia 2001, cantante, y una de las protagonistas del anuncio “¡Digamos No!” (Katakan tidak!) realizado por el PD en contra de la corrupción (es la que aparece en el segundo 23).

La existencia de celebrities en las filas de los partidos políticos indonesios no es una exclusiva del Partai Demokrat, sino más bien una práctica generalizada; más aun desde que en el año 2009 se optó por desbloquear las listas en las elecciones al Parlamento Nacional (Dewan Perwakilan Rakyat, DPR). Actualmente, en el DPR, 18 de los 560 escaños (un 3,2%) están ocupados por gente proveniente del mundo del espectáculo.

Más allá de los actores (nunca mejor dicho), las campañas electorales son otro de los elementos que hacen que la política indonesia sea bastante Pop. No soy un experto en comunicación política, y por lo tanto, a mi análisis le faltará algo de profundidad, pero creo que las listas abiertas han provocado que las batallas entre los candidatos de un mismo partido para obtener un escaño en el DPR fueran una mezcla entre “Operación Triunfo” (Indonesian Idol para los indonesios) y “tú sí que vales”, en las que los candidatos “actuaban” intentando demostrar algo extra más allá de su programa político. Probablemente haya varios factores que hayan contribuido a que las campañas adopten este cariz, pero personalmente creo que esta “Pop-ularización” de la política viene favorecida, aunque no exclusivamente, por la falta de programa político de los partidos indonesios, la mayoría de los cuales giran alrededor de una figuar central muy poderosa, de un líder carismático, abonada al populismo. Pero de los partidos indonesios ya hablaremos en profundidad otro día, mientras, esperaremos deseosos el nuevo disco de Angie

Vídeo: Colección propia

Algunas Lecturas Relacionadas:

Heryanto, Ariel (2010): “Entertainment, Domestication and Dispersal: Street Politics as Popular Culture” en E. Aspinall y M. Mietzner (eds.): Problems of Democratisation in Indonesia, Singapore, ISEAS