En el Warung marcamos el 2

Antes de empezar tenemos que disculparnos por nuestro silencio todos estos días…el trabajo aprieta y escribir en el Warung tiene que ser algo divertido, relajado, si se convierte en una carga deja de serlo y es mejor tomar distancia. Pero bueno, intentaremos compensar esta ausencia con una breve puesta al día de cómo está yendo el año electoral.

El pasado 9 de abril los indonesios escogieron a los consejeros que les iban a representar en el DPR y el DPD durante los próximos 5 años. Asimismo, las elecciones legislativas, iban a determinar también qué partidos tendrían la posibilidad de nombrar un candidato a la presidencia, ya fuera por cuenta propia o mediante una coalición. Pues bien, las elecciones se llevaron a cabo sin la mayor problemática y de los resultados se pudieron extraer las siguientes conclusiones.

En primer lugar, se confirmó la debacle, más que previsible, del Partai Demokrat (PD) del presidente saliente Susilo Bambang Yudhoyono (SBY). La plataforma política creada en 2003 para que SBY pudiera acceder a la presidencia, que en 2009 había conseguido el 26% de escaños en el DPR y le había permitido mantenerse en el palacio presidencial por un segundo mandato, dejó de tener mucho sentido si ya no podía nominar a su líder. Las guerras internas para la sucesión y una serie de escándalos de corrupción al final de la legislatura lo acabaron de hundir. El PD obtuvo en las pasadas Pemilu el 10,2% de los votos, cerca del 10% menos que en 2009.

La segunda de las conclusiones hace referencia a los partidos de corte islámico. Desde 2004, la tendencia parecía indicar que la presencia de estos partidos en el parlamento indonesio iría disminuyendo como consecuencia de la naturaleza catch-all que iban adoptando los partidos nacionalistas mayoritarios. El islamista PKS era la excepción, pero a pesar de ser el cuarto partido más votado en 2009, sólo contaba con el 7,9% de los votos. Las elecciones del pasado mes de abril parecen haberle dado la vuelta a esta tendencia y a la preeminencia del PKS entre los partidos islámicos. El aumento de votos más sorprendente es el del PKB, que prácticamente ha doblado sus resultados (de 4,94% en 2009 a 9,04% en 2014); mientras que tanto el PAN como el PPP han aumentado ligeramente sus apoyos (entre un 1 y un 2%). Por el contrario, el PKS, afectado por un escándalo de corrupción que manchó hasta la cúpula del partido, ha visto reducido su porcentaje de voto en un 1,5% y ha pasado de ser la cuarta fuerza política a la séptima con un 6,79% de los votos. Este cambio de tendencia podría hacer pensar que la sociedad indonesia vuelve a confiar en los partidos religiosos tradicionales (PKB, PAN y PPP) como posible alternativa a los partidos nacionalistas ya que estos no han sido capaces de atajar los principales problemas que afectan la vida política de los indonesios como son la corrupción y la desigual distribución de la riqueza. Sin embargo, algunos analistas consideran que el auge de los partidos islámicos no vino dado por un giro hacia una mayor presencia del Islam en la política, sino más bien por las buenas decisiones que estos tomaron a la hora de preparar su campaña electoral. A modo de ejemplo, es interesante tener en cuenta aquí la nominación del “Elvis” indonesio como cabeza de cartel del PKB.

Tercero, los partidos que contaban con los candidatos presidenciables de mayor aceptación entre los votantes indonesios, vieron aumentados sus apoyos considerablemente respecto a sus resultados en 2009. El caso más flagrante es el del partido Gerindra, la plataforma electoral de Prabowo Subianto, quien desde 2009 ha estado haciendo campaña y promocionándose como futuro presidente de la República de Indonesia. En 2009, Gerindra obtuvo el 4,46% de los votos, mientras que en las pasadas elecciones legislativas del mes de abril obtuvo el 11,81%. El segundo caso es el del PDI-P. Gracias a la popularidad de Joko Widodo (Jokowi), el hasta entonces gobernador de la Región Especial de la Capital Yakarta, el partido de la expresidenta Megawati Sukarnoputri obtuvo el 18,95% de los votos y fue el partido más votado. Mejoró en casi 5 punto porcentuales sus resultados de 2009 (14,03%) y estuvo cerca de poder nominar a Jokowi sin la necesidad de formar una coalición ya que obtuvo el 19,5% de los escaños en el DPR. Algunos analistas consideraron que de haber nominado a Jokowi mucho antes, algo que Megawati no quiso hacer bien por cabezonería, bien por miedo a perder las riendas del partido, el PDI-P hubiera obtenido mejores resultados.

Hay otros aspectos interesantes a analizar después de los resultados de las Pemilu de abril, como la aparición de una nueva fuerza política como NasDem, o la incapacidad del Golkar de aprovechar la debacle del PD, pero para el Warung, los tres mencionados más arriba son los de mayor relevancia.

Así, a raíz de los resultados de las elecciones legislativas del pasado abril, las presidenciales se presentaron de la siguiente manera. Dada la popularidad de Jokowi y siendo el partido más votado, el PDI-P nominó al gobernador de Yakarta y completó su candidatura con Jusuf Kalla (JK), el que fuera vicepresidente de SBY durante la legislatura 2004-2009. A pesar de su vínculo con el Golkar (fue secretario general del partido), JK fue nominado como “externo” sin afiliación partidista. El PDI-P no necesitó negociar un candidato a vicepresidente con ningún partido ya que NasDem, el nuevo partido en el DPR (con un 6,3% de los escaños), le dio su apoyo incondicional a cambio de “nada”. La nominación de JK generó una fractura entre los votantes del Golkar que el líder del partido, Abdurizal Bakrie (Ical), intentó zanjar retirando la militancia a aquellos que apoyaran a Kalla, pero por lo que hemos visto por las calles, hay votantes del partido amarillo que, llevando la contraria a sus jefes de filas, apoyan la candidatura Jokowi-JK. Así pues, la pareja Joko Widodo-Jusuf Kalla cuenta con el apoyo de los siguientes partidos: el PDI-P, obviamente; NasDem; PKB; y Hanura. Alrededor de un 40% del total de votos de las legislativas.

La otra candidatura la encabezaría Prabowo Subianto, el líder de Gerindra y el único posible candidato que podía hacer sombra a Jokowi según las encuestas. A pesar de no ser el segundo partido más votado (lo era el Golkar), Prabowo sabía que su popularidad era muy superior a la de cualquiera de los otros posibles rivales de Jokowi, así que no estaba dispuesto a aceptar una posición de vicepresidente (como sí hizo en 2009 cuando formó ticket con Megawati Sukarnoputri del PDI-P). Gracias al apoyo del PAN, Prabowo pudo formar candidatura como presidenciable junto a Hatta Rajasa, el líder del PAN. A partir de ahí, el PKS y el PPP, los dos partidos más islamistas del espectro indonesio se unieron a la coalición. Todos ellos sumaban un 32% de los votos de las legislativas, pero faltaba saber el posicionamiento del Golkar y del PD. Abdurizal Bakrie intentó obtener “algo” a cambio de su apoyo a la candidatura Jokowi-JK, pero parece ser que el candidato del PDI-P no aceptó. Puede que Jokowi lo hiciera por principios, pero lo más probable es que lo hiciera porque la popularidad de Bakrie es muy baja y su incursión en la coalición tendría un impacto negativo. Así pues, el Golkar de Bakrie decidió apoyar a Prabowo, que seguramente sí le ofreciera “algo” a cambio. Sin embargo, su presencia en la campaña ha sido mínima debido a su poca popularidad a la que hacíamos referencia. Finalmente, el Partai Demokrat, que todavía no ha levantado cabeza después del mamporro político que sufrió el pasado mes de abril, ha decidido hace cosa de un par de semanas, romper su declarada neutralidad para apoyar también la candidatura Prabowo-Hatta que de esta forma contaría con el 57,66% de los votos en base a las legislativas.

Así, teniendo en cuenta la división en la intención de voto de los seguidores del Golkar y el PD y los apoyos de una y otra candidatura, la batalla de mañana (9 de julio) se presenta de lo más disputada. Y así lo indican las últimas encuestas.

Obviamente, como expatriados, los del Warung no podemos votar, y es responsabilidad de los ciudadanos indonesios escoger al que consideren que mejor les representa. Sin embargo, sí queremos dejar constancia de nuestras preferencias porque nos importa el país y, en cierto modo, nos sentimos parte de éste. Si pudiéramos votar mañana, los del Warung marcaríamos el 2 de la candidatura Jokowi-JK. Es probable que nuestros motivos no tengan mucho que ver con los que tienen los indonesios para defender una u otra candidatura, y lo más seguro es que a ellos, lo que pensemos nosotros les importe bien poco; pero bueno, son los nuestros y aquí los exponemos.

Principalmente, nos decantamos por la candidatura número 2 porque la consideramos la más fresca, la que desprende un mayor olor a cambio. En primer lugar, es la candidatura opuesta a una figura del Nuevo Orden de Suharto. Más allá de que Prabowo tenga todavía que rendir cuentas por su papel en el régimen como jefe de las fuerzas especiales del ejército, su sola presencia ya nos recuerda al Nuevo Orden, un período que para la salud política, social y cultural del país, debería quedar enterrado en el pasado. Asimismo, la candidatura de Jokowi huele a nuevo porque su forma de hacer política y de llegar a donde ha llegado es muy diferente a lo que los políticos del “establishment” indonesio nos tenían acostumbrados. Joko Widodo no es un magnate que hizo fortuna gracias a su proximidad al círculo Suhartiano. Se trata de un hombre de negocios (es vendedor de muebles) de Java Central que empezó a hacer política en el ámbito local y gracias a sus buenos resultados ha ido escalando, demasiado rápido tal vez, hacia lo más alto. En tercer lugar, la ascensión de Jokowi ha provocado un pequeño seísmo en su partido, el PDI-P, una institución que todavía desprende tufo a rancio. Jokowi ha obligado a Megawati Sukarnoputri a bajar del burro y a fijarse en las bases. Sin duda, ella sigue pintando, y mucho, pero desde ahora tendrá que tomar decisiones mirando también hacia abajo (y esperemos que los demás partidos tomen nota de ello también). Incluso la imagen de Jokowi se distancia de lo visto hasta hace bien poco. Su ya mítica camisa de cuadros está lejos de los uniformes partidistas de corte militar.

Seguramente, la frescura de la candidatura no sea lo que más importe a los ciudadanos indonesios, más preocupados por la rampante corrupción que sangra al país, por su economía, y por la defensa de su identidad nacional frente a la injerencia extranjera, pero la necesidad de renovación en Indonesia es urgente. Los políticos herederos de una forma de hacer política muy a la manera del Nuevo Orden están poniendo en peligro el futuro de la todavía frágil democracia indonesia (tiene 16 años) por no mirar hacia abajo y por creerse los dueños y señores del Estado y de lo público. La democracia indonesia tiene que evolucionar para poder atraer a sus ciudadanos y hacerles algo más partícipes. Jokowi no es la panacea, ni solucionará todos los males del país (ni él ni 200.000 Jokowis, seamos realistas), pero representa un pequeño rayo de esperanza para el cambio. Es por eso que nosotros mañana marcaríamos el 2.

Imagen: Jokowi marcando el número 2. Tomada de http://politik.news.viva.co.id/news/read/511705-elektabilitas-prabowo-terus-naik–ini-tanggapan-joko-widodo

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De las Pemilu y la Pilpres

Tribunal ConstitucionalEstos dos acrónimos van a ser los protagonistas en todos los medios de comunicación indonesios, en cualquiera que sea el formato, durante la primera mitad de este año que recién empieza. Pemilu, es el resultado de la unión de las palabras Pemilihan (elección) y Umum (general, aunque a veces puede traducirse también por público o de propiedad pública). Con este término, se hace referencia a tanto a las legislativas como a las presidenciales, aunque para referirse a éstas últimas con mayor precisión se utiliza el segundo de los acrónimos, Pilpres, que surge de unir las palabras Pemilihan y Presiden (Presidente).

Una vez hechas las presentaciones, centrémonos ahora en hablar sobre el sistema electoral indonesio e intentemos explicarlo lo más claramente posible. Empecemos por las elecciones legislativas. El próximo 9 de abril, los indonesios escogerán a los representantes de TODAS las cámaras legislativas del país, desde el Parlamento Nacional (DPR) y la cámara de representación territorial (DPD), a los consejos representativos de las más de 500 regencias y municipalidades, pasando también por los parlamentos provinciales (33). Mediante unas listas electorales cerradas pero desbloqueadas, los indonesios escogerán al representante que más les guste de entre los que aparezcan en la papeleta de su partido político preferido. Este mecanismo se implementó por primera vez en las pasadas elecciones de 2009, y tenía como objetivo mejorar la rendición de cuentas de los parlamentarios frente a su electorado, pero tal y como comentamos en la entrada “La informalidad en el presidencialismo indonesio”, el funcionamiento del presidencialismo indonesio y sus mecanismos informales limitan dicho proceso de accountability.

Así, en el presidencialismo indonesio, las elecciones legislativas pueden parecer de poca relevancia. Nada más lejos de la realidad. Como consecuencia de la Ley número 42/2008 sobre las elecciones presidenciales, las legislativas sirven como una especie de primera vuelta que determinará quién puede presentarse a las presidenciales y quién no. La ley determina que sólo podrán presentar candidatos aquellos partidos que en las legislativas hayan conseguido el 20% de los escaños en el DPR o un 25% de votos. Así, si un partido no llega a esta barrera electoral, deberá buscar alianzas para presentar un candidato o formar parte de una coalición presidencial.

Los principales motivos que llevan a estructurar los comicios de esta forma son, esencialmente dos. Primero, la voluntad de encajar un sistema multipartidista en un sistema de gobierno presidencialista. Indonesia ha hecho, y sigue haciendo, bandera de su diversidad y pluralidad de religiones, etnias y lenguas. El lema bajo el que se esconde la identidad nacional de los indonesios es Bhineka Tunggal Ika, “Unión en la Diversidad”. Ante esto, las élites indonesias no podían, y siguen sin poder, percibir un parlamento que no fuera multicolor. Así, establecen un sistema presidencial con un ejecutivo con mucho poder político, pero que al mismo tiempo se debe a un parlamento plural.

Segundo, el sistema electoral indonesio busca cargar de legitimidad y representatividad la figura del Presidente. El uso de las legislativas como ronda de clasificación permite que los candidatos a las presidenciales gocen ya de cierta representatividad porque, como mínimo, su candidatura está avalada por el 20% del parlamento o el 25% de los votantes. En cierto modo, el sistema electoral le otorga al presidente doble legitimidad: por un lado, la que se desprende de los apoyos que su partido o coalición de partidos tiene en el DPR; y por otro, la que le da el hecho de ser elegido directamente en una elección popular. Asimismo, hasta hoy, el sistema electoral indonesio no ha buscado la estabilidad del sistema político mediante la creación de gobiernos monocolor –es evidente que la barrera electoral del 20% de los escaños no le garantiza al presidente el control del parlamento–, sino más bien, en la línea de enfatizar la “Unión en la Diversidad”, lo que busca es encontrar la estabilidad cargando de legitimidad a la figura política más poderosa del país.

Sin embargo, en los últimos días ha vuelto a surgir la polémica alrededor del sistema de las Pemilu y la Pilpres. El pasado 23 de enero, el Tribunal Constitucional indonesio presentó su decisión a favor de celebrar las elecciones presidenciales el mismo día de las legislativas. Ahora bien, este cambio no se hará efectivo hasta las próximas elecciones de 2019, ya que el Constitucional alega que, de llevar a cabo el cambio ahora, los comicios de 2014 podrían quedar sumidos en el “caos y la incerteza legal”. Esta sentencia del Constitucional responde a un recurso presentado a principios de 2013 por la Coalición de la Sociedad Civil por unas Elecciones Simultaneas (Koalisi Masyarakyat untuk Pemilu Serentak) en contra de la Ley 42/2008 sobre las elecciones presidenciales. La idea detrás del recurso es que celebrándolas el mismo día, se evitarían las transacciones políticas propias en la formación de coaliciones para llegar al umbral del 20% de los escaños y así poder nominar a un candidato presidencial, en muchas ocasiones bastante oscuras aquí en Indonesia. Al mismo tiempo, la coalición argumentaba que si ambas elecciones se celebraban el mismo día, esto favorecería la participación.

La decisión ha sido aceptada positivamente por la mayoría de partidos y sus principales figuras, los cuales ven la posibilidad de poder formar gobiernos monocolor con mayor facilidad y sin tener que negociar con los demás ni puntos de la agenda política ni cargos ministeriales. Las únicas voces discordantes con la decisión del Constitucional hacen referencia al hecho de que el tribunal ha hecho pública su decisión demasiado tarde. Por ejemplo, Prabowo Subianto, que tiene buena aceptación como presidenciable en las encuestas (lejos siempre de Jokowi) pero al que le va a costar presentar candidatura propia por los pocos votos que obtendrá su partido (Gerindra), quería que la decisión se hubiera tomado antes y que el cambio se hubiera llevado a cabo en las elecciones de este año.

Sea como fuere, y a muy a pesar del señor Prabowo, parece que este año las elecciones se celebrarán como hemos explicado al principio. Aun así, es preciso analizar, aunque sea brevemente porque todavía es muy reciente, lo que significa este cambio en el sistema electoral. A bote pronto, parece que las élites políticas del país quieren reducir los obstáculos para acceder a la presidencia y a los “beneficios” que ésta conlleva. Con esta decisión, el Constitucional se carga uno de los principales mecanismos de “checks & balances” del presidencialismo indonesio: la elección directa de un presidente que cuenta, como mínimo, con el 20% del apoyo del parlamento pero que para ganar en las presidenciales, necesitará buscar mayores apoyos entre los demás partidos para intentar sumar el 51% del voto ciudadano. Así, se tendrá que desarrollar una ley electoral muy, pero que muy, buena para que un presidente escogido por el 20,85% de la población (que es el porcentaje de voto récord obtenido por un partido político indonesio en democracia) tenga la legitimidad necesaria para gobernar un país.

Imagen: Edificio del Tribunal Constitucional indonesio en Yakarta. http://www.mahkamahkonstitusi.co.id

2014: Año Electoral

ImageHace algo más de un año y medio de la última entrada en el Warung. Como ya indicábamos por aquel entonces, surgieron nuevas oportunidades de trabajo y el que aquí escribe pasó a ser, junto a su familia, uno de esos “jóvenes aventureros” de la ministra Fátima Báñez que se van a buscar “curro” fuera de España –y que cuando vuelvan, si vuelven, se van a quedar sin cobertura sanitaria.

Pue sí, desde hace cerca de un año estamos en Indonesia, concretamente, en su “ciudad madre”, Yakarta. Parece que hemos encontrado, de momento, una forma de ganarnos la vida; hemos visto a Jokowi ganar las elecciones a gobernador de la Región Especial de la Capital y estamos viviendo en nuestras carnes los pequeños cambios que está introduciendo –esperamos que en breve empecemos a notar sus efectos–; pero nos faltaba algo… Por eso, teniendo en cuenta que este año 2014 es de una relevancia política considerable en Indonesia, hemos decidido volver a abrir el chiringuito y explicar un poquito cómo se va desarrollando este año electoral en Indo.

Como os veníamos diciendo, ahora nos toca trabajar de lo lindo para que nuestro proyecto en Indonesia sea exitoso, por lo que el Warung va a ser algo semanal. Ahora bien, si surge alguna cuestión importante que no pueda esperar a la siguiente entrada, haremos lo posible por contárosla.

Pasemos ahora a lo que realmente nos ocupa, las próximas elecciones en la República de Indonesia. Este año se van a celebrar tanto las elecciones legislativas (9 de Abril) como las presidenciales (la primera vuelta, el 9 de Julio y la segunda, de ser necesaria, el 9 o el 10 de Setiembre). Ya os hemos contado alguna vez, que el indonesio es un sistema presidencialista con un legislativo bicameral asimétrico, cuya cámara de representación personal alberga un sistema multipartidista moderado. Esto hace que las elecciones de mayor relevancia sean las presidenciales de Julio; sin embargo, es de recibo tener muy en cuenta las legislativas porque serán éstas las que marcaran que candidatos pueden optar a presidente de la República. En la próxima entrada explicaremos detenidamente el sistema electoral indonesio, centrémonos ahora en la transcendencia de los comicios.

Las de 2014, serán las terceras elecciones de la era democrática que arrancó después de la caída del Nuevo Orden de Suharto. Es verdad que en 1999, un año después de que Suharto dimitiera, se celebraron unas elecciones legislativas –por aquel entonces al Presidente todavía lo escogía la Asamblea Popular Consultiva (Majelis Permusyawaratan Rakyat, MPR); pero, personalmente, no las considero plenamente democráticas porque se llevaron a cabo aún bajo las normas autoritarias del Nuevo Orden. Las primeras elecciones plenamente democráticas, fueron las legislativas y presidenciales de 2004, que se realizaron en base a las nuevas reglas consensuadas por todos los actores políticos, incluido el ejército, que abandonó las instituciones civiles y volvió a los cuarteles. Diez años después, las de 2014 serán las elecciones que deberían acabar de apuntalar el sistema político indonesio.

Por un lado, las legislativas contribuirán de forma señalada a la institucionalización del sistema de partidos. De los 17 partidos que formaban el Consejo de Representantes del Pueblo (Dewan Perwakilan Rakyat, DPR) en 2004, gracias a las nuevas barreras electorales –2,5% del voto en 2009– se pasó a los 9, y es más que probable que este año este número se vea otra vez reducido. En la actualidad, en Indonesia encontramos un sistema multipartidista moderado –muchos partidos relevantes acumulados en el centro político, poca polarización ideológica. Seguramente así continúe después de las elecciones de 2014 aunque el número de partidos disminuya.

Asimismo, los parlamentarios y miembros del ejecutivo que surjan después del verano de 2014, tendrán la responsabilidad de mejorar, de una vez por todas, el Estado de Derecho, si es que Indonesia quiere deshacerse de la rampante corrupción que sigue poniendo en entredicho la credibilidad del sistema. Pero bueno, si en España, después de casi 40 años de democracia no se ha conseguido, qué se le puede pedir a Indonesia en 10…

Este año, el actual presidente de la República, el señor Susilo Bambang Yudhoyono (SBY), no puede volver a presentarse a la reelección porque ya ha agotado las dos legislaturas de 5 años que le permite la Constitución. Esto podría hacer pensar que nos encontramos frente a unas elecciones para el cambio, que desbancaran definitivamente a los antiguos protagonistas del régimen anterior –hay que recordar aquí que SBY es un general retirado que ocupaba un alto cargo militar durante el Nuevo Orden–, y permitiera el ascenso de una nueva generación de políticos. Nada más lejos de la realidad. De los nombres anunciados hasta el momento, de los que realmente tienen posibilidades de presentarse a la presidencia, sólo el súper popular gobernador de la Región Especial de la Capital, Jokowi, podría representar el cambio. Ahora bien, su presencia o no en la contienda presidencial depende de la decisión que tome la líder de su partido, la eterna presidenciable Megawati Sukarnoputri.

Además de todo esto, los nuevos representantes del pueblo indonesio deberán mejorar la situación económica de millones de ciudadanos que todavía viven bajo el umbral de la pobreza. El nuevo ejecutivo será el encargado de implementar el nuevo sistema de cobertura sanitaria universal (¡menuda patata caliente!) diseñado por el gobierno de SBY y que se puso en funcionamiento hace 7 días. Pero las elecciones no son sólo importantes de puertas adentro, de cara al exterior, el gobierno que surja de las urnas el próximo verano, será el encargado situar Indonesia en la nueva Comunidad Económica de la ASEAN que se formará en 2015. Como potencia regional, Indonesia tiene que jugar un papel determinante en el proceso de lanzamiento de este futuro mercado común, ahora bien, ¿estará el nuevo gobierno a la altura?

Como veis, aquí en Indonesia, el 2014 se nos presenta como un año políticamente muy interesante. A ver si desde el Warung estamos a la altura y os podemos trasladar de forma sencilla lo que por aquí se vaya aconteciendo.

Imagen: http://www.pemilu.com/pemilu-2014/

La lucha por la “ciudad madre” – 04

Empiezan a salir publicadas las primeras encuestas de intención de voto para las elecciones a gobernador de la Región Especial de la Capital, y todo parece indicar que el actual gobernador Fauzi Bowo (alias Foke) parte con una ligera ventaja respecto a sus contrincantes. Según los resultados de la encuesta realizada por la consultoría política The Cyrus Network, Foke y su compañero de candidatura, Nachrowi Ramli, gozarían del apoyo de un 42,4% de los electores. Los más inmediatos perseguidores del ticket Foke-Ramli son la pareja formada por el todavía alcalde de Solo, Joko Widodo, y su socio del Partai Gerindra, Ahok, los cuales obtendrían un 31,8% de los votos. El resto de las candidaturas no superaban el 10% de los votos.

El estatus especial de la región de la capital obliga a que el candidato ganador tenga que conseguir, como mínimo, el 51% de los votos para poder ser proclamado gobernador, con lo que es más que probable que la Pilkada de Yakarta vaya a una segunda vuelta en la que se enfrenten las dos parejas anteriormente mencionadas.

No parece que la popularidad de Foke vaya a ir en aumento, en todo caso lo contrario, –especialmente si sigue metiendo la pata, o mejor dicho, el dedo, en sus apariciones publicas, tal y como muestra la foto–. Los continuos problemas de circulación y las posibles inundaciones que se puedan producir a lo largo de este período de pre-campaña, sin duda afectarán a su imagen. Tampoco ayuda que la organización Indonesia Corruption Watch (ICW) critique abiertamente al actual gobierno de la ciudad por su falta de transparencia como consecuencia de la aprobación de un decreto gubernamental (1971/2011) en el que se presenta una lista con una serie de documentos clasificados como excepcionales y que por tanto, no pueden estar abiertos al público. Según ICW, este decreto vulnera la Ley sobre la Libertad de Información que entró en vigor en Indonesia en el año 2010.

Aparte: En Indonesia, con apenas 14 años de democracia sí tienen una ley de transparencia; luego se la tomarán como se la tomarán, pero la tienen. Spain is definitely different…

La peor parte en esta larga carrera hasta el 11 de julio de 2012 se la llevan las candidaturas independientes. Sus escasos recursos económicos, en comparación con los de aquellos candidatos que cuentan con el apoyo de los partidos, limitan su presencia en los medios, especialmente en la televisión, el principal medio de información en Indonesia, y dificultan su acceso a las clases más populares de la ciudad. El caso del economista Faisal Batubara es un claro ejemplo de esto que decimos. Éste goza de una muy buena reputación entre las clases medias educadas dada su condición de profesor en la Universidad de Indonesia, pero le falta todavía poder penetrar en el imaginario de las clases menos pudientes de Yakarta. En cualquier caso, todavía queda mucho tiempo y el ticket Faisal-Benjamin pueden dar la sorpresa y pasar a la segunda vuelta.

Por lo que al candidato del PKS se refiere, Hidayat Nur Wahid, no parece que esté capitalizando el apoyo del que goza el partido en el parlamento de la capital. Su nombramiento a ultimísima hora le está pasando factura y su presencia en esta pre-campaña todavía no se ha hecho notar demasiado. Algo similar parece estar pasándole al candidato del Golkar, el PPP y el PDS, Alex Noerdin, que, entre su implicación (presunta) en escándalos de corrupción en Sumatra del Sur y los conflictos internos de uno de sus socios de coalición, el PDS, todavía no se está dejando ver demasiado.

Aún es pronto y, como dice el tópico, en política puede pasar de todo. En cualquier caso, el próximo 11 de julio el Warung estará en Yakarta para observar de primera mano cómo se desarrolla la jornada electoral e informar sobre las sorpresas que se vayan produciendo.

Imagen: The Jakarta Post

La lucha por la “ciudad madre” – 03

La “ciudad madre” de Indonesia es una urbe que alberga cerca de 11 millones de habitantes en un área de unos 660 quilómetros cuadrados. Como toda gran ciudad, Yakarta pone de manifiesto en su propio paisaje las grandes diferencias socioeconómicas que existen entre sus ciudadanos. Distritos de negocios con hoteles y centros comerciales de lujo, flanqueados por barrios de chabolas en los márgenes de un torrente de “agua” mugriento y maloliente. Asimismo, como gran urbe de un país esencialmente rural, Yakarta es también el lugar donde los sueños de prosperidad de muchos indonesios se han transformado en pesadillas de desesperación y hambre.

Este es un retrato que la capital de Indonesia comparte con la gran mayoría de capitales del mundo y que puede hacerse prácticamente desde el avión antes de aterrizar en el Sukarno-Hatta International Airport. Pero en la calle, con los pies en el suelo, ¿qué es lo que realmente preocupa a los ciudadanos de Yakarta (¿alguien conoce el gentilicio?)?

Según una encuesta realizada por el Lingkaran Survei Indonesia (Círculo de Encuestas de Indonesia) y publicada el pasado domingo 8 de abril, alrededor del 65% de los habitantes de Yakarta considera que los tres principales problemas que afectan a la capital del país y que el próximo gobernador deberá resolver son: el tráfico, las inundaciones y los deshechos.

El tráfico

En el año 2011, había en Yakarta más de 13 millones de vehículos motorizados, en su gran mayoría motocicletas (9,8 millones). El aumento en el número de automóviles del año 2010 al 2011 fue de un 11,26%. Según los expertos en estos temas, a este ritmo, la ciudad podría llegar a un bloqueo total como consecuencia del tráfico en los próximos años. Las políticas para reducir el número de coches en las calles perecen haber fracasado, y la red de transporte público no parece una alternativa viable al transporte privado porque comparte con éste las calles y las carreteras de la ciudad. La única excepción, a medias, son los autobuses del Transjakarta que cuentan con carril propio (pero que en muchas ocasiones se ve invadido por otros vehículos). Hace ya unos cuantos años (2003-2004) que se empezó a diseñar un proyecto para introducir medios de transporte urbanos de mayor velocidad. Concretamente, se llegó a un acuerdo con las autoridades japonesas para construir un mono-rail. A día de hoy, aparentemente por motivos presupuestarios, la construcción de éste está todavía suspendida. Más adelante veremos qué es lo que proponen los candidatos a este respecto.

Las inundaciones

Al tratarse de un país tropical, Indonesia solo conoce dos estaciones: la seca, que va, más o menos, de mayo a octubre, y la lluviosa que se prolonga durante el resto de los meses. En plena temporada de lluvias, pueden llegar a caer en Yakarta una media de 400 milímetros de agua por hora, lo que puede provocar serias inundaciones en algunos barrios dadas las malas condiciones de los drenajes de la ciudad. En el año 2007, las inundaciones en la capital fueron desastrosas y causaron varias decenas de muertos y más de 300 mil desplazados. Como consecuencia de esta tragedia, por la que muchos de los afectados todavía no han sido compensados, las autoridades se apresuraron a mejorar la situación del sistema de canalización y gracias a la contribución del Banco Mundial, parece que la situación ha mejorado y este año, a pesar de que han seguido existiendo, las inundaciones no han provocado una tragedia similar a la de cinco años atrás. En cualquier caso, éstas se siguen dando y los candidatos deberán presentar un plan para contenerlas.

Los desechos

Este problema está muy ligado al de las inundaciones, y es que son precisamente los desechos sólidos los que obstruyen los canales de drenaje que no permiten que el agua fluya hacia el Mar de Java y se acumule en las calles de la capital. Aparentemente, por lo que a los desechos se refiere, el principal problema radica en la poca consciencia ecológica de la población; por ejemplo, en relación a los ríos y los canales, que son vistos por muchos habitantes de la capital como “vertederos” naturales. Asimismo, Yakarta tampoco cuenta con una cultura del reciclaje muy extendida (de hecho, es casi inexistente). El principal objetivo de los candidatos a gobernador de la Región Especial de la Capital a este respecto, debe ser el de desarrollar planes de acción que conciencien a la población de que el problema de la basura, y todos los que éste acarrea (sanidad, inundaciones, etc.), debe empezar a solucionarse desde los propios hogares. A partir de aquí, la tarea de la ciudad será la de proveer infraestructuras que permitan una mejor gestión de los desechos. Veremos qué nos dicen los candidatos…

A día de hoy, estos tienen ya mucho trabajo porque, según la encuesta a la que hacíamos mención más arriba, la mayoría de los ciudadanos de Yakarta no confían en que el nuevo gobierno que surja de las elecciones del próximo mes de Julio sea capaz de solucionar sus problemas.

Imagen 1: Wikipedia

Imagen 2: Kompas

Imágenes 3 y 4: The Jakarta Post

La lucha por la “ciudad madre” – 02 bis

Ayer fue uno de esos pocos días en los que Indonesia aparecía en las cabeceras de los informativos españoles, como casi siempre, por culpa de algún tipo de desgracia, ya sea un desastre natural, un atentado terrorista o porque a un grupo de Punks de Aceh les han rapado la cabeza…Afortunadamente, la explosión frente a la Embajada indonesia en Paris no causo víctimas mortales ni heridos de ningún tipo. Un montón de cristales rotos y mucho jaleo dada la situación en Toulouse.

En los medios indonesios aparece que los responsables de la explosión fueron tres hombres del llamado Frente Islámico de Francia, una célula de la red Ansar Al Islam marroquí. Este mismo grupo fue considerado el responsable de la explosión sucedida en la misma embajada ocho años atrás, en Octubre de 2004. Hasta el momento no hay más información al respecto, y nada parece indicar que la explosión tenga algo que ver con el abatimiento a tiros por parte de las fuerzas especiales indonesias de cinco “sospechosos de terrorismo” que tuvo lugar en Bali el pasado Lunes. Otra acción que todavía no ha quedado aclarada del todo…

Pero, bueno, sigamos con las Pilkada en la capital del país, porque todavía nos quedan tres parejas de candidatos por presentar:

Hendardji Supandji – Ahmad Riza Patria

Esta es la segunda pareja de independientes, y a la que se le augura un peor resultado. De hecho, la Comisión Electoral de Yakarta (KPUD), ha dicho que un buen número de los avales presentados por esta precandidatura no son válidos y que tienen de plazo hasta el 9 de abril para aportar los avales que le faltan para poder oficializar la candidatura. Algo que también sucede con la otra pareja de independientes.

Hendardji Supandji es un militar retirado que en su tiempo llegó a ser el Comandante de la Policía Militar indonesia. En la actualidad, es el presidente de la Federación de Karate de Indonesia y director del distrito de negocios “Komplek Kemayoran” en la capital. Su compañero en la carrera electoral será Ahmad Riza Patria, un joven hombre de negocios muy activo, hasta hace bien poco, en las organizaciones juveniles.

Alex Noerdin – Nono Sampono

Este es, probablemente, el ticket que ha suscitado una mayor polémica. Primero, porque el candidato a gobernador, el señor Alex Noerdin, es actualmente el gobernador de la provincia de Sumatra del Sur, algo que, como hemos visto en el caso de Joko Widodo (el alcalde de Solo), parece una nueva dinámica en estas elecciones. Segundo, porque éste, también se ha visto salpicado por el caso de corrupción de los “SEA Games” del que ya hemos hablado con anterioridad. Y tercero, porque la coalición de partidos que lo apoya, no parece gozar de mucha estabilidad.

A este respecto, decir que los principales partidos que apoyan a esta pareja son el Golkar, el PPP, y en un principio también el PDS, el mayor partido cristiano en Indonesia. Más allá de que resulte algo de lo más extraño que uno de los partidos más islamistas de Indonesia, el PPP (ver “Contando partidos en Indonesia”), vaya de la mano del PDS, el principal problema de esta coalición es que el PDS, debido a una fractura interna, está dando su apoyo a dos candidaturas, a ésta y a la del actual gobernador Fauzi Bowo. La KPUD tiene una patata caliente con este tema porque si decide que la dirección oficial del PDS es la que apoya a Foke, Alex Noerdin y Nono Sampono pueden perder su candidatura porque el Golkar y el PPP solo suman 14 escaños en el parlamento regional, 1 menos de los 15 necesarios para poder presentar una candidatura. Asimismo, a esta coalición la apoyan otros 23 partidos sin representación, pero ni con el apoyo de estos, la pareja obtendría el respaldo necesario para poder oficializar su candidatura.

Por si con esto no fuera suficiente, otro punto de controversia ligado a esta pareja es la cercanía del candidato a vicegobernador, el ex militar Nono Sampono, a partidos como el PDI-P y el PAN.

Hidayat Nur Wahid – Didik J. Rachbini

La última de las precandidaturas es la que presenta el PKS por su cuenta sin el apoyo de ningún otro partido. El que fuera portavoz de la Asamblea Popular Consultiva de Indonesia, la Majelis Permusyawaratan Rakyat, en el período 2004-2009, y Secretario General del PKS entre los años 2000 y 2004, presenta una candidatura político-técnica formando pareja con el economista Didik Rachbini.

Lo curioso de esta pareja de candidatos es que el señor Rachbini es militante del PAN, uno de los partidos que apoyan la candidatura del actual gobernador Foke.

Todavía no sabemos si Didik Rachbini ha renunciado a su militancia, ni si el PDS podrá apoyar a Alex Noerdin, ni tampoco si éste y Joko Widodo tendrán que dimitir de sus actuales cargos… Lo que sí podemos decir después de lo expuesto hasta ahora, es que las elecciones para los ejecutivos locales y regionales en Indonesia son procesos bastante complejos que ponen de manifiesto algunos de los principales rasgos que caracterizan el sistema político indonesio: la personalización de la política, la débil institucionalización de los partidos políticos y la informalidad en los procesos.

Imágenes: The Jakarta Post

La lucha por la “ciudad madre” – 02

La pasada madrugada del lunes 19 de marzo se cerraba el período de inscripción de candidaturas en las oficinas regionales de la Comisión para las Elecciones Generales (Komisi Pemilihan Umum, KPU) de la “ciudad madre”. Finalmente, se han inscrito un total de seis candidaturas, seis tickets con candidatos a gobernador y vicegobernador de la Región Especial de la Capital (DKI), de los cuales dos son de candidatos independientes, mientras que los otros cuatro representan a uno o varios partidos. Una vez registradas, las candidaturas son sometidas a inspección por la KPU para ver si presentan los avales necesarios y cumplen todos los requisitos establecidos y no será hasta mediados de abril que se podrán considerar oficiales.

A lo largo de la semana (3 hoy y tres el próximo jueves) presentaremos las seis “precandidaturas” de forma somera para así ilustrar lo que comentábamos en la primera parte de esta serie de entradas sobre las Pilkada en Yakarta: el pragmatismo en la formación de coaliciones y el mercadeo de siglas. Más adelante, ya nos detendremos a hablar de los candidatos uno por uno.

Fauzi Bowo “Foke” – Nachrowi Ramli

El actual gobernador de la DKI, Fauzi Bowo, se presenta para conseguir su segundo, y último, mandato con una nueva pareja electoral, Nachrowi Ramli. Este último ha sido una imposición de la rama regional del Partai Demokrat, que quería a uno de sus militantes en la candidatura. Desde la dirección del partido, se había planteado la posibilidad de formar candidatura con el PDI-P, sin embargo, el partido de Megawati Sukarnoputri rechazó dicha propuesta. Ante esta situación, la rama local del partido del Presidente SBY, ha hecho valer su peso en el parlamento regional de la DKI, 32 escaños de 94, y ha conseguido que uno de sus miembros más veteranos forme parte de la candidatura.

A pesar de que el PD podría presentar candidatura propia, esta pareja recibe el apoyo de siete partidos más: el Hanura; el PAN; el PDS, el mayor partido cristiano de Indonesia que como veremos más adelante tiene ciertas fracturas internas que provocan que, de momento, forme parte de dos coaliciones; el PKB; y tres partidos más sin representación en el parlamento regional como son el Partai Bulan Bintang (Partido de la Luna y la Estrella), el Partai Matahari Bangsa (Partido del Sol de la Nación) y el Partai Kasih Demokrasi Indonesia (Partido por el Amor a la Democracia Indonesia).

Joko Widodo “Jokowi” – Basuki Tjahja Purnama “Ahok”

En un movimiento que desde el Warung consideramos bastante interesante, los dos partidos de la oposición al actual gobierno multicolor del Presidente SBY, el PDI-P de Sukarnoputri y el Gerindra de Prabowo, presentan una dupla muy interesante para unas elecciones de bastante peso en el país y que desde nuestro punto de vista podría ser un buen movimiento de cara a las próximas presidenciales dentro de dos años. Aunque para eso habrá que esperar a las maniobras de la lideresa, ibu Mega.

Joko Widodo es el actual “alcalde” (walikota) de Solo (también conocida como Surakarta) y uno de los personajes políticos mejor valorados, no solo por su partido, sino también por la mayoría de los indonesios. Ahok, por su parte, también tiene una reputación de “político limpio” que fraguó mientras ostentaba su cargo de Jefe de Regencia (bupati) en Belitung, provincia de Bangka Belitung, un archipiélago al este de Sumatra. Pero la nominación de esta dupla no está exenta de “sambal” (la salsa picante que acompaña a casi todos los platos de la gastronomía indonesia). Y es que Ahok es, o mejor dicho era, militante del Golkar en Sumatra y con esta nominación se ha visto obligado a renunciar a su militancia en el partido amarillo.

Además de los dos partidos con representación en el parlamento regional que juntos suman más de los 15 escaños necesarios (11 el PDI-P y 6 el Gerindra) para poder presentar candidatura, a la dupla Jokowi – Ahok la apoyan otros 24 partidos sin representación.

Faisal Basri – Biem Benyamin

Esta pareja de independientes formada por el profesor de Economía de la Universidad de Indonesia (UI), Faisal Basri Batubara, y el ex miembro de la cámara de representación territorial indonesia (DPD) y referente político de la etnia batawi, la mayoritaria en Yakarta, Biem Benyamin, parece ser la única de las dos independientes con capacidad para plantar cara a aquellas candidaturas apoyadas por las maquinarias de los partidos políticos. No es descartable que esta combinación de un tecnócrata, generalmente economista, y una figura local, lo que en indonesio se conoce como Putra Daerah (hijo de la región), les permita pasar a la segunda vuelta, pero no lo tendrán fácil ya que se prevé que ésta va a ser una campaña muy cara y no sabemos si Basri y Benyamin cuentan con el suficiente “apoyo”.

Continuará…

Imagen 1: Tempointeractif

Imagen 2: Kompas

Imagen 3: www.faisal-biem.com