La lucha por la “ciudad madre” – 02

La pasada madrugada del lunes 19 de marzo se cerraba el período de inscripción de candidaturas en las oficinas regionales de la Comisión para las Elecciones Generales (Komisi Pemilihan Umum, KPU) de la “ciudad madre”. Finalmente, se han inscrito un total de seis candidaturas, seis tickets con candidatos a gobernador y vicegobernador de la Región Especial de la Capital (DKI), de los cuales dos son de candidatos independientes, mientras que los otros cuatro representan a uno o varios partidos. Una vez registradas, las candidaturas son sometidas a inspección por la KPU para ver si presentan los avales necesarios y cumplen todos los requisitos establecidos y no será hasta mediados de abril que se podrán considerar oficiales.

A lo largo de la semana (3 hoy y tres el próximo jueves) presentaremos las seis “precandidaturas” de forma somera para así ilustrar lo que comentábamos en la primera parte de esta serie de entradas sobre las Pilkada en Yakarta: el pragmatismo en la formación de coaliciones y el mercadeo de siglas. Más adelante, ya nos detendremos a hablar de los candidatos uno por uno.

Fauzi Bowo “Foke” – Nachrowi Ramli

El actual gobernador de la DKI, Fauzi Bowo, se presenta para conseguir su segundo, y último, mandato con una nueva pareja electoral, Nachrowi Ramli. Este último ha sido una imposición de la rama regional del Partai Demokrat, que quería a uno de sus militantes en la candidatura. Desde la dirección del partido, se había planteado la posibilidad de formar candidatura con el PDI-P, sin embargo, el partido de Megawati Sukarnoputri rechazó dicha propuesta. Ante esta situación, la rama local del partido del Presidente SBY, ha hecho valer su peso en el parlamento regional de la DKI, 32 escaños de 94, y ha conseguido que uno de sus miembros más veteranos forme parte de la candidatura.

A pesar de que el PD podría presentar candidatura propia, esta pareja recibe el apoyo de siete partidos más: el Hanura; el PAN; el PDS, el mayor partido cristiano de Indonesia que como veremos más adelante tiene ciertas fracturas internas que provocan que, de momento, forme parte de dos coaliciones; el PKB; y tres partidos más sin representación en el parlamento regional como son el Partai Bulan Bintang (Partido de la Luna y la Estrella), el Partai Matahari Bangsa (Partido del Sol de la Nación) y el Partai Kasih Demokrasi Indonesia (Partido por el Amor a la Democracia Indonesia).

Joko Widodo “Jokowi” – Basuki Tjahja Purnama “Ahok”

En un movimiento que desde el Warung consideramos bastante interesante, los dos partidos de la oposición al actual gobierno multicolor del Presidente SBY, el PDI-P de Sukarnoputri y el Gerindra de Prabowo, presentan una dupla muy interesante para unas elecciones de bastante peso en el país y que desde nuestro punto de vista podría ser un buen movimiento de cara a las próximas presidenciales dentro de dos años. Aunque para eso habrá que esperar a las maniobras de la lideresa, ibu Mega.

Joko Widodo es el actual “alcalde” (walikota) de Solo (también conocida como Surakarta) y uno de los personajes políticos mejor valorados, no solo por su partido, sino también por la mayoría de los indonesios. Ahok, por su parte, también tiene una reputación de “político limpio” que fraguó mientras ostentaba su cargo de Jefe de Regencia (bupati) en Belitung, provincia de Bangka Belitung, un archipiélago al este de Sumatra. Pero la nominación de esta dupla no está exenta de “sambal” (la salsa picante que acompaña a casi todos los platos de la gastronomía indonesia). Y es que Ahok es, o mejor dicho era, militante del Golkar en Sumatra y con esta nominación se ha visto obligado a renunciar a su militancia en el partido amarillo.

Además de los dos partidos con representación en el parlamento regional que juntos suman más de los 15 escaños necesarios (11 el PDI-P y 6 el Gerindra) para poder presentar candidatura, a la dupla Jokowi – Ahok la apoyan otros 24 partidos sin representación.

Faisal Basri – Biem Benyamin

Esta pareja de independientes formada por el profesor de Economía de la Universidad de Indonesia (UI), Faisal Basri Batubara, y el ex miembro de la cámara de representación territorial indonesia (DPD) y referente político de la etnia batawi, la mayoritaria en Yakarta, Biem Benyamin, parece ser la única de las dos independientes con capacidad para plantar cara a aquellas candidaturas apoyadas por las maquinarias de los partidos políticos. No es descartable que esta combinación de un tecnócrata, generalmente economista, y una figura local, lo que en indonesio se conoce como Putra Daerah (hijo de la región), les permita pasar a la segunda vuelta, pero no lo tendrán fácil ya que se prevé que ésta va a ser una campaña muy cara y no sabemos si Basri y Benyamin cuentan con el suficiente “apoyo”.

Continuará…

Imagen 1: Tempointeractif

Imagen 2: Kompas

Imagen 3: www.faisal-biem.com

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La lucha por la “ciudad madre” – 01

El pasado martes se inició el período de inscripción de candidaturas para las elecciones a gobernador de la Región Especial de la Capital Yakarta (DKI, Daerah Khusus Ibukota Jakarta), el cual terminará el próximo lunes 19 de marzo. Dada la importancia de la región metropolitana de Yakarta, la “ciudad madre” (Ibu=madre, kota=ciudad, ibukota= capital), dese el Warung haremos un seguimiento de la campaña a través de los principales periódicos indonesios y les iremos informando del proceso que tendrá lugar el próximo mes de Julio.

Hoy, sin embargo, y a la espera de que se formalicen las candidaturas, les intentaremos explicar el funcionamiento del proceso para la elección de los ejecutivos locales y regionales en Indonesia.

En la entrada “La informalidad en el Presidencialismo indonesio”, describíamos el régimen indonesio como un presidencialismo puro en el que había una clara preminencia del poder ejecutivo respecto al legislativo. Pues bien, cuando como consecuencia de las enmiendas constitucionales llevadas a cabo durante la transición se introdujeron las elecciones presidenciales directas, los legisladores indonesios optaron por hacer descender el presidencialismo a todos los subniveles de gobierno tanto a nivel provincial como a nivel de regencia y/o municipalidad (que en la mayoría de literatura sobre indonesia se ha bautizado como el nivel local). Así, los gobiernos de los entes subnacionales se constituyen a partir de unas elecciones legislativas, que tienen lugar todas el mismo día y que también coinciden con las de ámbito nacional, y unas elecciones para los ejecutivos que reciben el nombre de Pilkada (Pilihan Kepala Daerah, Elección del Jefe de Región) y que cada ente regional y local celebra según su propio calendario.

Veamos algunas de las particularidades de estas Pilkada. En primer lugar, decir que en el ámbito provincial, los ciudadanos escogen un ticket formado por los candidatos a gobernador (gubernur) y vicegobernador; mientras que en el ámbito local, estos escogen a un bupati y a un vice-bupati si se trata de una regencia (los entes locales de ámbito rural, que son la mayoría), o a un walikota y a un vice-walikota si se trata de una municipalidad (de ámbito urbano). Los partidos, para poder nominar a sus propios candidatos tienen que contar, como mínimo, con el 15% de los escaños del parlamento regional de la entidad sub-estatal en la que se presentan. De no ser así, se ven obligados a formar coaliciones con otros partidos hasta sumar dicho porcentaje. Desde el año 2008, también se permite que candidatos independientes presenten candidatura, pero los requisitos que estos tienen que cumplir para que su candidatura sea aceptada son bastante más duros que los de aquellos que se presentan bajo las siglas de un partido, los cuales, por ejemplo, están exentos de presentar un número de firmas determinado como aval (entre un 3 y un 6,5% de la población de la provincia y/o regencia a la que se presenten), ni tampoco se ven obligados a pagar una multa de 20 millones de rupias si se retiran de las elecciones, como sí tienen que hacer los candidatos independientes.

La necesidad de formar coaliciones por parte de la mayoría de los partidos para poder sumar ese 15% de los escaños, provoca que en muchas ocasiones éstas sean de lo más variopintas. Es importante mencionar aquí que los partidos políticos indonesios tienen que ser, por ley, de ámbito nacional (excepto en Aceh) con presencia en la mayoría del territorio. Lo que hace que partidos que son rivales en una determinada región tengan que ser compañeros en la otra. Y es que dada la pluralidad de partidos políticos en Indonesia (a los nueve con presencia en el Parlamento Nacional hay que añadirles muchos otros que por limitaciones de la ley electoral no pueden acceder a éste pero que, por lo que sea, sí tienen peso en una u otra región), es difícil encontrar muchos partidos con más de un 15% de representación en los parlamentos regionales.

Esta situación, en la que lo más importante es sumar y no tanto como o con quién, junto al hecho de tratarse de unas elecciones a jefe del ejecutivo,  provoca que los candidatos adquieran una gran importancia. Las elites locales se han dado cuenta de ello y negocian con los partidos para canjear apoyos por siglas. Con la introducción de las candidaturas independientes se intenta evitar este mercadeo pero, vistos los costes que éstas tienen, a los líderes locales, y también a los partidos, les sale más a cuenta intercambiar candidaturas partidistas. De entre las muchas consecuencias que esta situación conlleva, están la de la pérdida de contenido político en los debates electorales y el consecuente aumento de la importancia de las relaciones clientelares que a la larga se acaban convirtiendo en prácticas corruptivas. Pero esto es otro tema…

Tal y como decíamos al principio, a partir de hoy y hasta el mes de julio iremos comentando el proceso electoral de la Región Especial de la Capital Yakarta, una región que tiene un estatus especial dada su importancia política, económica y demográfica. La ciudad de Yakarta es toda ella una provincia, al estilo Washington D.C. norteamericano, así que lo que sus ciudadanos elegirán será un gobernador y un vicegobernador. En la actualidad, los que ostentan estos cargos son el señor Fauzi Bowo, más conocido como Foke y el señor Prijanto, respectivamente. Veremos como evolucionan las diferentes candidaturas pero por el momento, adelantar que los dos únicos partidos con presencia suficiente en el parlamento provincial para poder presentar candidatura propia son el Partai Demokrat (PD) y el Partai Keadilan Sejahtera (PKS). Seguiremos informando.

Imagen: Colección Propia

Algunas Lecturas Relacionadas:

Erb, M. y Sulistiyanto, P. (eds.) (2009): Deeping Democracy in Indonesia?, Singapur, ISEAS

 

Pornografía para desviar la atención

En el Warung, siempre nos han resultado interesantes las artimañas utilizadas por los gobiernos democráticos para desviar la atención de los ciudadanos de los asuntos más peliagudos y de las decisiones más antipopulares. Nos referimos, evidentemente, a las de los gobiernos democráticos, porque en los autoritarios éstas no hacen mucha falta y los trucos no requieren de mucha inventiva, con inaugurar pantanos o parques temáticos ya es suficiente.

En Indonesia, un Estado aconfesional pero en el que el Islam, en tanto que religión mayoritaria, tiene un peso importantísimo, los temas relacionados con la moral religiosa constituyen una fuente, casi inagotable, de asuntos susceptibles de ser utilizados para desviar la atención de la ciudadanía. Sobre todo, de aquellas cuestiones que puedan tener un impacto negativo para el gobierno, como son las relacionadas con la corrupción o con decisiones impopulares de carácter económico.

En los periódicos indonesios de ayer (Martes, 13 de marzo de 2012), podía leerse que el Presidente Yudhoyono había establecido una “Unidad de Acción para la prevención y la gestión de la pornografía”. Se trata de una unidad interministerial, formada por un buen número de ministros del “Gabinete de la Indonesia Unida” del Presidente SBY, así como por el Director General de la Policía, el Fiscal General, el Director de la Comisión de Radiodifusión de Indonesia y el Director de la Institución para la Censura de las Películas. Según el responsable de esta Unidad, el Ministro Coordinador del Bienestar Popular, Agung Laksono, del Golkar, la creación de ésta era el paso que faltaba para el completo desarrollo e implementación de la Ley “Orgánica” nº 44 del año 2008 sobre la Pornografía.

La tramitación de esta ley fue una de las concesiones del Presidente al Partai Keadilan Sejahtera (Partido de la Justicia y la Prosperidad), el PKS, el partido islamista moderado que le había apoyado en la campaña para su elección en 2004 y que, como consecuencia de ello, paso a ocupar diversos cargos ministeriales en el primer gobierno SBY. El proceso legislativo desató una gran polémica alrededor de lo qué era y lo qué no era pornografía, y sobre todo, por la carga de moral islámica en la ley, algo que podía representar una amenaza para la convivencia en algunas de las regiones del país donde ésta no es la religión mayoritaria. Tal fue la polémica, que el propio PKS, el gran defensor de a ley en el Parlamento, mantuvo la carta anti-pornografía algo escondida durante la campaña para las elecciones legislativas de 2009, unas elecciones en las que este partido pretendía convertirse en uno de los tres grandes del país junto al Golkar y el PDI-P (Partido de la Democracia Indonesia –La Lucha).

La estrategia no funcionó y el PKS apenas aumento su porcentaje de voto, pero de eso ya hablaremos otro día. Lo que hoy nos interesa es la prisa repentina que le ha entrado al gobierno para formar la mencionada unidad de acción contra la pornografía, cuando hasta ahora ésta no se había necesitado a pesar de que desde su aprobación, en noviembre de 2008, la ley ha sido muy difícil de implementar.

Como ya decíamos en “Indonesia y la política Pop”, el Partai Demokrat del Presidente SBY, o más concretamente su actual Secretario General, Anas Urbaningrun, ha sido salpicado por algunos casos de corrupción y tal vez fuera conveniente revivir la polémica de la ley anti-pornografía para que los periódicos tuvieran otro tema con tirón con el que llenar sus portadas. Sin embargo, la corrupción en el PD es un tema que no afecta negativamente a los demás partidos de gobierno, más bien lo contrario, así que la cuestión de la que se quiere desviar la atención tiene que ser otra, una decisión gubernamental que acarree consecuencias negativas para todos los partidos de la coalición dominante.

Todo hace indicar que dicha cuestión tiene que ver con la decisión tomada por el gobierno hace un par de semanas en la que anunciaba que, de cara a reducir el déficit en los presupuestos de 2012,  el próximo 1 de abril habría un aumento del precio de la gasolina. Un anuncio que ha provocado varias manifestaciones en las principales capitales del país y ha despertado la ira de los sectores más populares de la sociedad indonesia. Hoy mismo, sin ir más lejos, seis estudiantes han entrado en el edificio del Parlamento Nacional y han descolgado una foto del presidente de una de las paredes del edificio en señal de protesta.

El PDI-P, el principal partido de la oposición y prácticamente el único ya que seis de los nueve partidos con representación en el parlamento forman parte del gabinete de gobierno, ha comentado que el decreto presidencial para la creación de la mencionada unidad de acción solo busca generar polémica y que, a día de hoy, en el país hay otras prioridades en las que centrarse.

Veremos si la carta de la pornografía cumple con su objetivo y el gobierno indonesio puede tener una primavera tranquila.

Imagen: Tempo.co.id

Contando partidos en Indonesia…

Perdón por el retraso, pero la búsqueda de empleo es una tarea de lo más absorbente…

Si hace unos días hablábamos de los mecanismos informales mediante los cuales el presidencialismo indonesio conseguía funcionar de forma, más o menos, fluida, y decíamos que estos eran de capital importancia para poder compaginar dicho modelo de régimen con un sistema de partidos de naturaleza multipartidista, considero que hoy sería conveniente comentar algo sobre el sistema de partidos indonesio.

Atendiendo a los criterios para clasificar los sistemas de partidos establecidos por Sartori, el numérico y el de la distancia ideológica, el indonesio es un sistema multipartidista moderado.

En la actualidad, y como consecuencia de las elecciones legislativas celebradas en Abril de 2009, en el Parlamento Nacional Indonesio se encuentran representados 9 partidos: el Partai Demokrat (que obtuvo el 20, 8% de los votos); el Partai Golkar (14,4%); el Partai Demokrasi Indonesia-Perjuangan (14%); el Partai Keadilan Sejahtera (7,9%); el Partai Amanat Nasional (6%); el Partai Persatuan Pembangunan (5,3%); el Partai Kebangkitan Bangsa (4,9%); el Partai Gerakan Indonesia Raya (4,5%), y el Partai Hati Nurani Rakyat (3,8%). De entre estos nueve, Dirk Tomsa distingue un “núcleo duro” de seis partidos que han estado presentes desde las primeras elecciones celebradas después de la caída del Nuevo Orden, que son todos excepto el Partai Demokrat del actual Presidente SBY, que se fundó en 2003 de cara a las primeras elecciones presidenciales que se iban a celebrar en el país en el año 2004, y los partidos Gerindra (Partai Gerakan Indonesia Raya) y Hanura (Partai Hati Nurani Rakyat), dos partidos de reciente creación encabezados por exmilitares del régimen y antiguos miembros del Golkar. Con estos datos, no hay duda que con un núcleo duro de 6 partidos más un séptimo que sería el PD, dada su especial relevancia en los últimos años, el sistema de partidos indonesio es multipartidista.

Las dificultades surgen cuando pasamos a tener en cuenta el criterio ideológico. La mayoría de los partidos políticos indonesios están basados en la figura de un líder carismático y carecen de un programa político definido que permita distinguirlos por su ideología. Tal y como veíamos en la entrada “Indonesia y la política Pop”, la mayoría de estos líderes están abonados al populismo. El peso tan importante de éstas figuras, que se ha visto incrementado a raíz de la introducción de elecciones presidenciales directas, está dificultando el proceso de institucionalización de los partidos políticos indonesios; lo que a su vez impide que las fracturas sociales que sin duda existen en la sociedad indonesia tengan su expresión política en la competición electoral. Sin embargo, haciendo un repaso por la breve historia de la República de Indonesia desde su independencia en 1945 hasta el día de hoy, tal vez si podamos identificar una fractura social con expresión en la arena política que se ha ido manteniendo incluso en los períodos autoritarios.

Desde la independencia en 1945, o más concretamente, desde las primeras elecciones celebradas en el país en 1955 hasta las últimas celebradas en el año 2009, se ha podido distinguir, con mayor o menor claridad según la época, entre un bloque secular y otro islamista. En los primeros años después de la independencia, el primero de los bloques lo formaban, principalmente, el Partido Nacionalista de Indonesia, el PNI de Sukarno, y el Partido Comunista, el PKI; mientras que el bloque islamista, aquel partidario de que Indonesia fuera un estado confesional, estaba formado en su mayoría por el Nahdatul Ulama y Masyumi, dos partidos que representaban las dos tradiciones islámicas presentes en el país: los tradicionalistas el primero, y los modernistas el segundo (pero de estas dos visiones del Islam en Indonesia ya hablaremos con detenimiento en el futuro). Durante la Democracia Guiada de Sukarno, ya vimos en “El día de los golpes” que esta fractura secular vs. islamista, se daba también en el ejército y fue la causante de la crisis del régimen de Sukarno que acabó con Suharto en el poder. En los más de 30 años que duró el Nuevo Orden, Suharto permitió la existencia de dos partidos políticos, además de “su” Golkar, con el objetivo de dar una fachada democrática al régimen. Por un lado estaba el PDI, el Partido de la Democracia Indonesia, que teóricamente representaba al bloque secular, y por el otro estaba el PPP, el Partido de la Unión y el Desarrollo, que, en teoría, aglutinaba a los representantes del estado confesional. En la práctica, ninguno de estos dos partidos tenía una representación social importante porque la principal intención del régimen de Suharto era la de despolitizar a la población. El mantenimiento artificial de esta fractura permitió enterrar casi de forma definitiva el comunismo y demás ideas de izquierdas que pudieran favorecer la movilización política de los más desfavorecidos.

Con la llegada de la democracia, la fractura parece seguir latente, pero a medida que avanzan los años y se van celebrando elecciones, ésta parece ser cada vez menos evidente, más aún, tal y como decíamos más arriba, después de la introducción de las elecciones presidenciales directas. En otras palabras, la polarización en el sistema de partidos indonesio es mínima y la confrontación entre los partidos políticos que lo forman es centrípeta (Mietzner, 2009), se concentra en el centro del eje ideológico tal y como se aprecia en el dibujo.

Así pues, volviendo a Sartori, podríamos decir que el sistema de partidos indonesio es multipartidista (criterio numérico) y moderado (criterio ideológico). Ahora bien, también sería conveniente matizar que el hecho de tratarse de un sistema en el que la mayoría de partidos están débilmente institucionalizados, dificulta la ordenación ideológica de estos y hace que esta clasificación pueda verse alterada como consecuencia de la celebración de nuevas contiendas electorales como las que tendrán lugar en el año 2014.

Imagen: Corriere de la Sera

Cuadro: Elaboración propia

Algunas Lecturas Relacionadas:

Johnson Tan, P. (2006): “Indonesia Seven Years after Soeharto: Party System Institutionalization in a New Democracy” en Contemporary Southeast Asia, vol. 28, nº 1, pp. 88-114

Lipset, S. y Rokkan, S. (eds.) (1967): Party Systems and Voter Alignments, Nueva York, The Free Press

Mietzner, M. (2008): “Comparing Indonesia’s party systems of the 1950s and the post-Suharto era: From centrifugal to centripetal inter-party competition” en Journal of Southeast Asian Studies, vol. 39, nº 3, pp. 431-453

Mietzner, M. (2009): “Indonesia’s 2009 Elections: Populism, Dynasties and the Consolidation of the Party System” en Analysis, Lowy Institute for International Policy, mayo 2009.

Ufen, A. (2005): “Cleavages, electoral systems and policitization of Islam in Indonesia and Malaysia” en IIAS Newsletter, nº 37, pág. 12

Ufen, A. (2006): “Political Parties in Post-Suharto Indonesia: Between politik aliran and “Philippinisation”” en GIGA Working Papers, nº 37

Ufen, A. (2008): “From aliran to dealigment: political parties in post-Suharto Indonesia” en South East Asia Research, vol. 16, nº 1, pp. 5-41

Indonesia y la política Pop

Después de unos días con entradas bastante serias, hoy hemos optado por un tema un poco más ligero, más de domingo. Revisando otros blogs para inspirarme, vi que los del Cercle Gerrymandering contaban con una sección de música y política y me vino a la memoria la brillante actuación musical del actual Presidente de la República de Indonesia, el señor Susilo Bambang Yudhoyono (SBY, leer esbeyé, para la mayoría), que presencié in situ en Yogyakarta durante la campaña para las legislativas de abril de 2009. Y de la que aquí reproducimos una pequeña muestra (SBY es el que canta a partir del segundo 32).

 

¡Brutal! No piensen que SBY solo canta durante la campaña electoral para captar votos con su maravillosa voz, no. Desde que es presidente (ganó las primeras elecciones presidenciales directas celebradas en el país en el año 2004), el señor Yudhoyono ha publicado ya cuatro LPs. Algunos de sus opositores han criticado la vocación artística del Presidente porque dicen que utiliza el lanzamiento de sus discos para desviar la atención de los problemas que afectan al país y para ganar popularidad cuando los índices indican que está perdiendo la confianza de sus electores. Posiblemente las críticas provengan de aquellos que envidian su voz pero, es más que probable que lo critiquen porque antes de ser Presidente de la República, no había publicado ningún disco…

Si estos críticos tienen razón, no es descartable que antes del 2014 (año en que termina su segundo mandato) el señor Yudhoyono publique otro disco, especialmente si consideramos los episodios de corrupción que se han dado en el seno de su partido, el Partai Demokrat (PD, Partido Demócrata). Un partido paradigma de las organizaciones personalistas, que antes de las próximas elecciones tiene que superar el drama de la sucesión de SBY, el cual ya habrá agotado los dos mandatos que establece la constitución indonesia.

El último escándalo de corrupción en el PD parece salpicar al Secretario General del partido, el señor Anas Urbaningrum, que después de ser escogido en el último congreso del partido celebrado en 2010, se postula(ba) como el encargado de llevar a cabo la transición post-SBY. El nombre de Anas se ha relacionado con el de una de las imputadas en el caso de corrupción surgida a raíz de la construcción de unas residencias para atletas en motivo de los Juegos del Sureste Asiático (SEA Games). Esta imputada es la ahora ya ex vicesecretaria general del partido, Angie Sondakh, ex Miss Indonesia 2001, cantante, y una de las protagonistas del anuncio “¡Digamos No!” (Katakan tidak!) realizado por el PD en contra de la corrupción (es la que aparece en el segundo 23).

La existencia de celebrities en las filas de los partidos políticos indonesios no es una exclusiva del Partai Demokrat, sino más bien una práctica generalizada; más aun desde que en el año 2009 se optó por desbloquear las listas en las elecciones al Parlamento Nacional (Dewan Perwakilan Rakyat, DPR). Actualmente, en el DPR, 18 de los 560 escaños (un 3,2%) están ocupados por gente proveniente del mundo del espectáculo.

Más allá de los actores (nunca mejor dicho), las campañas electorales son otro de los elementos que hacen que la política indonesia sea bastante Pop. No soy un experto en comunicación política, y por lo tanto, a mi análisis le faltará algo de profundidad, pero creo que las listas abiertas han provocado que las batallas entre los candidatos de un mismo partido para obtener un escaño en el DPR fueran una mezcla entre “Operación Triunfo” (Indonesian Idol para los indonesios) y “tú sí que vales”, en las que los candidatos “actuaban” intentando demostrar algo extra más allá de su programa político. Probablemente haya varios factores que hayan contribuido a que las campañas adopten este cariz, pero personalmente creo que esta “Pop-ularización” de la política viene favorecida, aunque no exclusivamente, por la falta de programa político de los partidos indonesios, la mayoría de los cuales giran alrededor de una figuar central muy poderosa, de un líder carismático, abonada al populismo. Pero de los partidos indonesios ya hablaremos en profundidad otro día, mientras, esperaremos deseosos el nuevo disco de Angie

Vídeo: Colección propia

Algunas Lecturas Relacionadas:

Heryanto, Ariel (2010): “Entertainment, Domestication and Dispersal: Street Politics as Popular Culture” en E. Aspinall y M. Mietzner (eds.): Problems of Democratisation in Indonesia, Singapore, ISEAS

La llave de la caja

El Molt Honorable President de la Generalitat, el señor Artur Mas, cual rey, ha ido de visita a la Corte Alauita con un séquito de 200 empresarios catalanes y sus consejeros de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, y de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural (tela con la consejería…), Josep Maria Pelegrí, para hablar de negocios con el Primer Ministro Marroquí, el señor Abdelilah Benkirane. Pero en Marruecos, el señor Mas, ha hablado también del proceso de descentralización que va a llevar a cabo el régimen marroquí (ver vídeo a partir del segundo 53), una cuestión muy interesante y que nos sirve para presentar en el Warung un asunto de muchísima relevancia para el funcionamiento del sistema político de Indonesia.

Vídeo de Artur Mas en Marruecos

En síntesis, el President ha comentado que, en un proceso de descentralización, los nuevos entes surgidos a nivel regional y/o local, deben ser responsables de los gastos, y por consiguiente, de las políticas que deben llevarse a cabo para prestar servicio a la ciudadanía, pero también de sus ingresos, y aquí ha aprovechado para poner de manifiesto las carencias del modelo español y hacer publicidad de su caballo de batalla en esta legislatura, el pacto fiscal entre Cataluña y España.

Una primera cuestión a tener en cuenta a raíz de las declaraciones del señor Mas en Marruecos es la que hace referencia a la importancia de la descentralización en el proceso de democratización que parece estar iniciando el régimen marroquí. El tema requiere de un mayor debate que el que esta entrada permite, más adelante lo abordaremos sin duda, pero por el momento, baste decir que las políticas de descentralización resultan de gran utilidad para los regímenes que inician una transición política desde su interior. Los encargados de llevar a cabo dichas transiciones utilizan la descentralización del poder político para obtener cierta legitimidad democrática que les permita continuar con el proceso. En los regímenes autoritarios, tal y como nos indica Linz, el poder se concentra en un líder o en un reducido grupo de actores; mediante las políticas de descentralización, se quiere dar la sensación de que dicho poder se reparte, demostrando así una mayor voluntad democrática, o tal vez sea mejor decir poliárquica. Las transiciones española e indonesia son un buen ejemplo de este tipo de procesos: aquellos iniciados desde el seno del régimen autoritario y que tienen en el proceso de descentralización uno de sus principales mecanismos para ganar legitimidad democrática, una legitimidad que les permite ser exitosas en el paso de un régimen autoritario a un régimen democrático.

La segunda de las cuestiones es la que tiene que ver con la descentralización fiscal, o como se ha puesto de moda últimamente al hablar de estos temas, quién tiene la llave de la caja. En Indonesia, el proceso de descentralización ha sido, y sigue siendo, bastante tortuoso, básicamente porque a los legisladores indonesios les está costando mucho compaginar la visión unitaria que se tiene del Estado indonesio –la unidad de Indonesia es uno de los cinco principios de la filosofía del Estado, el Pancasila (léase panchasila)–, con el funcionamiento diario de una realidad descentralizada. En Indonesia, los entes subnacionales con gobierno autónomo con mayor responsabilidad respecto a la implementación de las políticas públicas son las regencias (kabupaten) y/o las municipalidades (kota), que están por debajo de las provincias (provinsi). Estas últimas desarrollan, en la mayoría de las ocasiones, funciones de coordinación entre el gobierno central y los gobiernos de los kabupaten y las kota. A estos últimos se les han transferido competencias en todos los asuntos excepto en seis: política exterior, defensa, seguridad, política monetaria, sistema legal y asuntos religiosos. Sin embargo, esta transferencia de responsabilidades no ha ido acompañada de una descentralización económica mediante la cual las regencias y las municipalidades puedan generar y gestionar la mayoría de sus recursos.

De la descentralización indonesia se dice que es una “descentralización subvencionada” ya que tanto las provincias como los entes locales, dependen mayoritariamente de los traspasos provenientes de Yakarta. Unos traspasos que apenas sirven para cubrir los gastos operacionales (esencialmente los salarios de los funcionarios) dejando poco margen para otro tipo de inversiones, que podríamos llamar de capital fijo (infraestructuras y demás). Para éstas, cada ministerio en Yakarta guarda unas partidas llamadas “gasto desconcentrado de desarrollo”, que permiten que el centro mantenga un estricto control sobre las regiones. En otras palabras, la llave de la caja la tiene Yakarta.

Este control fiscal, junto con la descentralización del poder político en más de 500 entes subnacionales (33 provincias y algo más de 500 regencias y municipalidades), es lo que está permitiendo que un país con la realidad geográfica, demográfica, étnica y cultural de Indonesia siga fiel a su principio de unidad nacional (Persatuan Indonesia). En España, si el señor Mas quiere tener la llave de alguna caja, o apuesta por promover la vía del federalismo para que cambie la visión unitaria del Estado español, o se moja de una vez por todas con el tema de la independencia.

Mapa: Wikipedia

Algunas Lecturas Recomendadas:

Bünte, M. (2009): “Indonesia’s Protracted Decentralization. Contested Reforms and their Unintended Consequences” en M. Bünte y A. Ufen (eds.), Democratization in Post-Suharto Indonesia, Londres y Nueva York, Routledge, pp. 102-123

Eckardt, S. y Shah, A. (2006): “Local Government Organization and Finance: Indonesia” en A. Shah (ed.), Local Governance in Developing Countries, Washington, D.C., The World Bank, pp. 233-274

Schulte-Nordholt, H y Van Klinken, G. (eds.) (2007): Renegotiating Boundaries. Local Politics in Post-Suharto Indonesia, Leiden, KITLV Press