¡Inauguramos sección de debate!

Les invitamos a hacer click sobre la página “Diskusi” donde iremos trasladando algunos de los debates que se producen en el seno de la sociedad indonesia. Hoy empezamos por “El debate sobre los hijos fuera del matrimonio“.

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Indonesia y la política Pop

Después de unos días con entradas bastante serias, hoy hemos optado por un tema un poco más ligero, más de domingo. Revisando otros blogs para inspirarme, vi que los del Cercle Gerrymandering contaban con una sección de música y política y me vino a la memoria la brillante actuación musical del actual Presidente de la República de Indonesia, el señor Susilo Bambang Yudhoyono (SBY, leer esbeyé, para la mayoría), que presencié in situ en Yogyakarta durante la campaña para las legislativas de abril de 2009. Y de la que aquí reproducimos una pequeña muestra (SBY es el que canta a partir del segundo 32).

 

¡Brutal! No piensen que SBY solo canta durante la campaña electoral para captar votos con su maravillosa voz, no. Desde que es presidente (ganó las primeras elecciones presidenciales directas celebradas en el país en el año 2004), el señor Yudhoyono ha publicado ya cuatro LPs. Algunos de sus opositores han criticado la vocación artística del Presidente porque dicen que utiliza el lanzamiento de sus discos para desviar la atención de los problemas que afectan al país y para ganar popularidad cuando los índices indican que está perdiendo la confianza de sus electores. Posiblemente las críticas provengan de aquellos que envidian su voz pero, es más que probable que lo critiquen porque antes de ser Presidente de la República, no había publicado ningún disco…

Si estos críticos tienen razón, no es descartable que antes del 2014 (año en que termina su segundo mandato) el señor Yudhoyono publique otro disco, especialmente si consideramos los episodios de corrupción que se han dado en el seno de su partido, el Partai Demokrat (PD, Partido Demócrata). Un partido paradigma de las organizaciones personalistas, que antes de las próximas elecciones tiene que superar el drama de la sucesión de SBY, el cual ya habrá agotado los dos mandatos que establece la constitución indonesia.

El último escándalo de corrupción en el PD parece salpicar al Secretario General del partido, el señor Anas Urbaningrum, que después de ser escogido en el último congreso del partido celebrado en 2010, se postula(ba) como el encargado de llevar a cabo la transición post-SBY. El nombre de Anas se ha relacionado con el de una de las imputadas en el caso de corrupción surgida a raíz de la construcción de unas residencias para atletas en motivo de los Juegos del Sureste Asiático (SEA Games). Esta imputada es la ahora ya ex vicesecretaria general del partido, Angie Sondakh, ex Miss Indonesia 2001, cantante, y una de las protagonistas del anuncio “¡Digamos No!” (Katakan tidak!) realizado por el PD en contra de la corrupción (es la que aparece en el segundo 23).

La existencia de celebrities en las filas de los partidos políticos indonesios no es una exclusiva del Partai Demokrat, sino más bien una práctica generalizada; más aun desde que en el año 2009 se optó por desbloquear las listas en las elecciones al Parlamento Nacional (Dewan Perwakilan Rakyat, DPR). Actualmente, en el DPR, 18 de los 560 escaños (un 3,2%) están ocupados por gente proveniente del mundo del espectáculo.

Más allá de los actores (nunca mejor dicho), las campañas electorales son otro de los elementos que hacen que la política indonesia sea bastante Pop. No soy un experto en comunicación política, y por lo tanto, a mi análisis le faltará algo de profundidad, pero creo que las listas abiertas han provocado que las batallas entre los candidatos de un mismo partido para obtener un escaño en el DPR fueran una mezcla entre “Operación Triunfo” (Indonesian Idol para los indonesios) y “tú sí que vales”, en las que los candidatos “actuaban” intentando demostrar algo extra más allá de su programa político. Probablemente haya varios factores que hayan contribuido a que las campañas adopten este cariz, pero personalmente creo que esta “Pop-ularización” de la política viene favorecida, aunque no exclusivamente, por la falta de programa político de los partidos indonesios, la mayoría de los cuales giran alrededor de una figuar central muy poderosa, de un líder carismático, abonada al populismo. Pero de los partidos indonesios ya hablaremos en profundidad otro día, mientras, esperaremos deseosos el nuevo disco de Angie

Vídeo: Colección propia

Algunas Lecturas Relacionadas:

Heryanto, Ariel (2010): “Entertainment, Domestication and Dispersal: Street Politics as Popular Culture” en E. Aspinall y M. Mietzner (eds.): Problems of Democratisation in Indonesia, Singapore, ISEAS

La llave de la caja

El Molt Honorable President de la Generalitat, el señor Artur Mas, cual rey, ha ido de visita a la Corte Alauita con un séquito de 200 empresarios catalanes y sus consejeros de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, y de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural (tela con la consejería…), Josep Maria Pelegrí, para hablar de negocios con el Primer Ministro Marroquí, el señor Abdelilah Benkirane. Pero en Marruecos, el señor Mas, ha hablado también del proceso de descentralización que va a llevar a cabo el régimen marroquí (ver vídeo a partir del segundo 53), una cuestión muy interesante y que nos sirve para presentar en el Warung un asunto de muchísima relevancia para el funcionamiento del sistema político de Indonesia.

Vídeo de Artur Mas en Marruecos

En síntesis, el President ha comentado que, en un proceso de descentralización, los nuevos entes surgidos a nivel regional y/o local, deben ser responsables de los gastos, y por consiguiente, de las políticas que deben llevarse a cabo para prestar servicio a la ciudadanía, pero también de sus ingresos, y aquí ha aprovechado para poner de manifiesto las carencias del modelo español y hacer publicidad de su caballo de batalla en esta legislatura, el pacto fiscal entre Cataluña y España.

Una primera cuestión a tener en cuenta a raíz de las declaraciones del señor Mas en Marruecos es la que hace referencia a la importancia de la descentralización en el proceso de democratización que parece estar iniciando el régimen marroquí. El tema requiere de un mayor debate que el que esta entrada permite, más adelante lo abordaremos sin duda, pero por el momento, baste decir que las políticas de descentralización resultan de gran utilidad para los regímenes que inician una transición política desde su interior. Los encargados de llevar a cabo dichas transiciones utilizan la descentralización del poder político para obtener cierta legitimidad democrática que les permita continuar con el proceso. En los regímenes autoritarios, tal y como nos indica Linz, el poder se concentra en un líder o en un reducido grupo de actores; mediante las políticas de descentralización, se quiere dar la sensación de que dicho poder se reparte, demostrando así una mayor voluntad democrática, o tal vez sea mejor decir poliárquica. Las transiciones española e indonesia son un buen ejemplo de este tipo de procesos: aquellos iniciados desde el seno del régimen autoritario y que tienen en el proceso de descentralización uno de sus principales mecanismos para ganar legitimidad democrática, una legitimidad que les permite ser exitosas en el paso de un régimen autoritario a un régimen democrático.

La segunda de las cuestiones es la que tiene que ver con la descentralización fiscal, o como se ha puesto de moda últimamente al hablar de estos temas, quién tiene la llave de la caja. En Indonesia, el proceso de descentralización ha sido, y sigue siendo, bastante tortuoso, básicamente porque a los legisladores indonesios les está costando mucho compaginar la visión unitaria que se tiene del Estado indonesio –la unidad de Indonesia es uno de los cinco principios de la filosofía del Estado, el Pancasila (léase panchasila)–, con el funcionamiento diario de una realidad descentralizada. En Indonesia, los entes subnacionales con gobierno autónomo con mayor responsabilidad respecto a la implementación de las políticas públicas son las regencias (kabupaten) y/o las municipalidades (kota), que están por debajo de las provincias (provinsi). Estas últimas desarrollan, en la mayoría de las ocasiones, funciones de coordinación entre el gobierno central y los gobiernos de los kabupaten y las kota. A estos últimos se les han transferido competencias en todos los asuntos excepto en seis: política exterior, defensa, seguridad, política monetaria, sistema legal y asuntos religiosos. Sin embargo, esta transferencia de responsabilidades no ha ido acompañada de una descentralización económica mediante la cual las regencias y las municipalidades puedan generar y gestionar la mayoría de sus recursos.

De la descentralización indonesia se dice que es una “descentralización subvencionada” ya que tanto las provincias como los entes locales, dependen mayoritariamente de los traspasos provenientes de Yakarta. Unos traspasos que apenas sirven para cubrir los gastos operacionales (esencialmente los salarios de los funcionarios) dejando poco margen para otro tipo de inversiones, que podríamos llamar de capital fijo (infraestructuras y demás). Para éstas, cada ministerio en Yakarta guarda unas partidas llamadas “gasto desconcentrado de desarrollo”, que permiten que el centro mantenga un estricto control sobre las regiones. En otras palabras, la llave de la caja la tiene Yakarta.

Este control fiscal, junto con la descentralización del poder político en más de 500 entes subnacionales (33 provincias y algo más de 500 regencias y municipalidades), es lo que está permitiendo que un país con la realidad geográfica, demográfica, étnica y cultural de Indonesia siga fiel a su principio de unidad nacional (Persatuan Indonesia). En España, si el señor Mas quiere tener la llave de alguna caja, o apuesta por promover la vía del federalismo para que cambie la visión unitaria del Estado español, o se moja de una vez por todas con el tema de la independencia.

Mapa: Wikipedia

Algunas Lecturas Recomendadas:

Bünte, M. (2009): “Indonesia’s Protracted Decentralization. Contested Reforms and their Unintended Consequences” en M. Bünte y A. Ufen (eds.), Democratization in Post-Suharto Indonesia, Londres y Nueva York, Routledge, pp. 102-123

Eckardt, S. y Shah, A. (2006): “Local Government Organization and Finance: Indonesia” en A. Shah (ed.), Local Governance in Developing Countries, Washington, D.C., The World Bank, pp. 233-274

Schulte-Nordholt, H y Van Klinken, G. (eds.) (2007): Renegotiating Boundaries. Local Politics in Post-Suharto Indonesia, Leiden, KITLV Press